Las islas de Gran Canaria y Lanzarote se han convertido este fin de semana en un gran laboratorio a cielo abierto donde ciencia, ciudadanía y tecnología se dan la mano para defender la diversidad marina. La iniciativa se enmarca en el proyecto europeo PHAROS, que reúne a 24 instituciones científicas y de investigación de doce países europeos para cocrear soluciones innovadoras en el ámbito marino.
El encuentro, denominado MarCoLab, está organizado por el Clúster Marítimo de Canarias dentro del desarrollo del proyecto que lidera la Plataforma Oceánica de Canarias, y sitúa a Canarias como referente en ciencia ciudadana aplicada al océano.
Ciudadanía y ciencia
La gerente del Clúster Marítimo de Canarias, Elba Bueno Cabrera, destacó que PHAROS permite implicar directamente a la ciudadanía en la generación de conocimiento científico, convirtiendo paseos por el litoral e incluso inmersiones subacuáticas en auténtico trabajo de campo.
A través de herramientas digitales, los participantes recogen y comparten datos e imágenes en el propio entorno marino, contribuyendo al conocimiento y la protección de la biodiversidad. “El objetivo final es proteger y valorizar nuestra diversidad, y para poder defenderla lo primero es conocerla”, subrayó.
Biodiversidad y residuos
La viceconsejera de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, Julieta Schallenberg, señaló que el proyecto encaja plenamente con las políticas de protección de la biodiversidad marina que impulsa el Ejecutivo autonómico.
Schallenberg destacó que este Living Lab científico permitirá avanzar en cuestiones complejas como el entendimiento de la biodiversidad y la lucha contra las basuras marinas, con especial atención a la reducción de los plásticos en el mar. “Este proyecto sirve de nexo común entre ciencia ciudadana, tecnología y reducción de la contaminación”, afirmó.
Innovación azul
Por su parte, el director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información, Javier Franco Hormiga, explicó que la ACIISI participa como socio del proyecto dentro de la estrategia de especialización inteligente de Canarias, poniendo el acento en el liderazgo ciudadano en la ciencia marina y en la sensibilización social hacia el litoral.
En la misma línea, el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, celebró que Gran Canaria sea sede de este laboratorio europeo, al considerar que conecta directamente con la apuesta insular por soluciones basadas en la naturaleza y por el impulso de la economía azul.
García Brink subrayó que el futuro de la isla pasa por el sector marino-marítimo, no solo como generador de conocimiento, sino también como motor económico capaz de atraer startups, empresas y proyectos innovadores vinculados al océano.
Fin de semana científico
El programa del MarCoLab se desarrolla entre el 28 y el 31 de enero y reúne en Canarias a representantes de entidades procedentes de países como España, Portugal, Irlanda, Bélgica, Italia, Islandia, Dinamarca, Países Bajos, Francia, Grecia, Ucrania y Noruega.
Durante estos días se han celebrado seminarios sobre economía circular, iniciativas que implican al sector pesquero en la protección del océano, talleres de cocreación de soluciones para la biodiversidad y sesiones centradas en el uso de plataformas de ciencia ciudadana como MINKA para reforzar la investigación académica y la gestión pública de los ecosistemas.
El sábado, la iniciativa culmina con la participación directa de ciudadanos de Gran Canaria y Lanzarote, que se convierten en científicos por un día, recopilando imágenes de flora y fauna costera para su uso en investigaciones marinas, reforzando así el vínculo entre sociedad y océano.
