Las colas de Tenerife provocarán a los conductores estrés y ansiedad acumulativa

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Colas habituales en la autopista tinerfeña. / Europa Press
Colas habituales en la autopista tinerfeña. / Europa Press

Tenerife se enfrenta desde hace años a atascos diarios en sus principales autopistas, así como en la entrada y salida al aérea metropolitana de Santa Cruz y La Laguna. Miles de conductores de la isla sufren a diario las inmensas colas que se forman en estas vías, que puedan alargarse hasta más de dos y tres horas. 

Durante estas semanas la situación ha empeorado, sobre todo en la autopista TF-5 del norte de Tenerife. Desde hace años la sociedad tinerfeña se ha quejado de estos continuos atascos y pide a la administración pública una solución a una problemática que se ha alargado y empeorado a lo largo del tiempo. Aunque este problema siempre se ha considerado como un hecho habitual que solo afecta a la congestión de la autopista, nunca se ha planteado como una situación que también afecta psicológicamente a las personas que pasan horas parados dentro de sus vehículos expuestos a la situación. 

Para conocer la manera en la que este tipo de situaciones puede afectar a la salud mental de las personas, Atlántico Hoy ha consultado a una psicóloga los problemas personales que pueden derivar de este tipo de situaciones de forma inminente y sobre todo a la larga. 

Sobrepoblación de coches 

Atlántico Hoy se hacía eco hace una semana del aviso del arquitecto y catedrático de la Universidad Politécnica de Barcelona, Joaquín Sabaté, que alertaba de que había que tomar ''medidas radicales'' debido a que Tenerife ya había superado su capacidad de coches. El catedrático señalaba que ''había que limitar el espacio destinado al automóvil en las ciudades'' debido a que la isla ya había sobrepasado esta capacidad.

A pesar de que las instituciones señalan la utilización del transporte público como una vía eficaz para acabar con las colas, lo cierto es que muchos ciudadanos de la isla critican la ineficacia del servicio de guaguas y señalan las ''malas o escasas conexiones'' que tienen el área metropolitana con los pueblos, así como la falta de un carril bus es autopistas y vías de ciudad. Con lo cual, esto hace que la utilización del coche sea indispensable. 

Estrés acumulativo 

Por las carreteras de Tenerife, tanto en la autopista norte como en la sur, circulan aproximadamente 60.000 vehículos a diario. Este tipo de situaciones basadas en colas inmensas durante horas causa en las personas que se encuentra en ese momento en los atascos problemas de ánimo extremos como la depresión, la ansiedad o el estrés, pudiendo alargarse a lo largo del tiempo convirtiéndose en estrés y ansiedad frecuente y no puntual. 

La psicóloga Sandra Hernández señala a Atlántico Hoy que estas situaciones crean un estrés que a la larga se convierte en una patología acumulativa. ''Las personas que acuden cada día sus puestos de trabajo en estas zonas tan concurridas no solo se enfrentan al estrés y el nerviosismo que supone estar tantas horas en cola, a eso también hay que sumarle el estrés laboral. Si tienes los dos factores, a la larga se convertirá en una ansiedad que se ha ido acumulando con el tiempo'', destaca. 

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