Los dos condenados por estafa en el caso Arbistar, Santiago Fuentes Jover y Diego Felipe Fernández Nojarova, han presentado recursos ante el Tribunal Supremo (TS) para intentar anular las penas impuestas.
Ambos fueron condenados a 16,5 y 11,5 años de prisión, respectivamente, y ahora centran su estrategia en cuestionar una de las pruebas clave del proceso.
Prueba digital
El eje principal de los recursos se basa en la validez de una prueba digital utilizada durante el juicio.
En concreto, se trata de la información extraída de un teléfono móvil cuyo volcado forense original no se ha conservado, según sostienen sus abogados.
Cuestión técnica
Las defensas argumentan que esta circunstancia podría afectar a la autenticidad, integridad y trazabilidad de los datos utilizados como prueba.
De confirmarse, este aspecto podría tener implicaciones relevantes en la valoración de las pruebas que sustentan la condena.
Perjuicio económico
Los recursos también abordan el cálculo del perjuicio económico, que afecta a unas 10.000 personas y se sitúa en torno a los 200 millones de euros en operaciones con criptoactivos.
Este punto sigue siendo uno de los elementos clave del caso, tanto en el ámbito penal como en el civil.
Pieza separada
En paralelo, los acusados tratan de frenar en la Audiencia Nacional otra pieza separada del caso relacionada con blanqueo de capitales.
Por el momento, ya ha sido rechazado el recurso presentado por Fernández Nojarova en este procedimiento.
Procedimiento abierto
La letrada canaria Concepción Viera, que representa a unos 2.000 afectados, ha señalado que la presentación de estos recursos confirma que el caso sigue abierto.
Según ha explicado, aún quedan cuestiones pendientes por resolver, como el importe total del fraude y las indemnizaciones que corresponderán a cada afectado.
Próximos pasos
El Tribunal Supremo deberá ahora analizar los recursos presentados y decidir si admite a trámite las alegaciones de las defensas.
Mientras tanto, el caso Arbistar continúa su recorrido judicial, con miles de afectados a la espera de una resolución definitiva.