La Audiencia de Las Palmas ha condenado a doce años de cárcel a un profesor de un centro de Primaria de Lanzarote que abusó sexualmente de tres de sus alumnas de entre nueve y once años, a las que efectuó tocamientos y besó durante las clases y viajes escolares, entre los años 2015 y 2019.
Según la sentencia, hecha pública este viernes, los hechos se han considerado probados tanto por el relato de las perjudicadas, ya mayores de edad cuando se celebró el juicio, que declararon de forma "firme y consistente", como por el testimonio de varios compañeros de clase, que corroboraron lo expuesto por ellas.
El tribunal ha recalcado que no se trató de "meras carantoñas, sino de múltiples acciones" con connotación sexual que el acusado llevó a cabo sobre las menores, sin que fuera algo "accidental", al tiempo que remarcado que no existe "ninguna duda" de la consideración como abuso sexual el hecho de dar un beso en la boca a una alumna.
El procesado actuó prevaliéndose de su condición de autoridad, pues era profesor de un colegio público, de Educación Primaria, y cometió los hechos durante la jornada escolar, mientras daba clase a las menores o bien con ocasión de los viajes organizados por el centro escolar, concluyen los magistrados.
La sentencia precisa que, aunque los otros profesores no corroboraron estos hechos en el juicio, que fueron negados por el acusado, son los alumnos los únicos que pueden ofrecer un relato de lo que sucedía en el interior del aula.
"En clase era donde tenían lugar los hechos que se declaran probados, evidentemente nunca a la vista de otros profesores", indica la el tribunal en sus razonamientos legales.
Así mismo, señala que los menores, quienes tenían entre nueve y once años cuando ocurrieron los abusos, "tomaban su comportamiento con naturalidad, dentro de la mecánica novedosa que para ellos suponían las clases del acusado, completamente distintas de las recibidas hasta ese momento".
La sala abunda en que las conductas inapropiadas del procesado y de "carácter inequívocamente sexual" han sido descritas por todos los alumnos que declararon en el juicio y "han quedado perfectamente acreditadas", y no advierte un móvil espurio en la denuncia presentada ni problemas entre las perjudicadas y el acusado en el colegio, ni con los testigos.
En el fallo se condena también al profesor a indemnizar con 2.000 euros a cada una de las tres alumnas, se le impone la inhabilitación absoluta durante nueve años y siete años con carácter especial para cualquier profesión u oficio, sea o no retribuido, que conlleve contacto regular y directo con menores de edad, así como la prohibición de aproximarse o comunicarse con sus tres alumnas durante siete años.
