El Gobierno de Canarias ha reconocido que el programa de cribado poblacional del cáncer de cérvix continúa sin estar implantado y permanece en fase de preparación. La Consejería de Sanidad había anunciado su implantación a lo largo del año 2026 sin embargo todavía se encuentra en desarrollo del software para su puesta en marcha, un desarrollo del que ya se informó en febrero y que todavía continúa.
Así consta en una respuesta parlamentaria por escrito de la Consejería de Sanidad, en la que el Ejecutivo detalla el estado de los trabajos previos necesarios para implantar este programa de prevención, considerado una de las principales herramientas para detectar de forma precoz las lesiones precursoras del cáncer de cuello de útero.
Retraso en el cribado
Según explica el departamento que dirige Esther Monzón, actualmente se está desarrollando el software que permitirá automatizar el programa y garantizar la trazabilidad de todo el proceso. En diciembre, la consejerá aseguró que había habido un retraso en la implantación por un problema de software a raíz del retraso derivado a la hora de unificar el sistema de historia clínica.
La promesa fue que en 2026 se pusiera en marcha en el cribado que permitirá prevenir el cáncer a muchas mujeres, pero la respuesta firmada hace un mes certifica que, de momento, no está ultimado el programa informático.
Pese a ello, desde Sanidad sí que explican que se encuentra en marcha la licitación del suministro del material necesario para realizar citologías en fase líquida, pruebas de detección del virus del papiloma humano (VPH) y su genotipado, además de la elaboración de la guía clínica que establecerá los protocolos asistenciales con la participación de distintas especialidades.
Más de 633.000 mujeres serán llamadas al cribado
El borrador del Plan de Salud de Canarias 2026-2031 fija las líneas maestras del futuro programa y cifra en 633.408 las mujeres de entre 25 y 65 años que conforman la población diana en las islas.
Actualmente, Canarias mantiene un modelo de cribado oportunista, en el que las pruebas se realizan a las mujeres que acuden a consulta, habitualmente con una periodicidad anual. El objetivo del nuevo programa es sustituir este sistema por un cribado poblacional, mediante el envío de invitaciones sistemáticas a todas las mujeres incluidas en la población objetivo, siguiendo las recomendaciones de las Guías Europeas contra el Cáncer y el consenso aprobado por el Ministerio de Sanidad en 2024 para la implantación del cribado de cérvix en el Sistema Nacional de Salud.
La estrategia también cambia en función de la edad y del estado vacunal frente al virus del papiloma humano. Las mujeres no vacunadas de entre 25 y 29 años serán sometidas a una citología cada tres años, mientras que las vacunadas comenzarán el cribado a partir de los 30 años mediante un test de detección del VPH. Entre los 30 y los 65 años, el programa prevé realizar esta prueba cada cinco años.
De acuerdo con la planificación del Servicio Canario de la Salud, unas 141.382 mujeres de entre 25 y 29 años formarían parte del grupo sometido a citologías periódicas, mientras que otras 492.026, de entre 30 y 65 años, serían cribadas mediante pruebas de detección del virus del papiloma humano.
Reducir la incidencia del cáncer
El propio borrador sostiene que la implantación progresiva del programa en todas las áreas sanitarias permitirá mejorar la cobertura del cribado respecto al modelo actual y detectar lesiones premalignas antes de que evolucionen hacia un cáncer invasivo.
Asimismo, prevé que, una vez superados los primeros años de implantación, disminuya tanto la carga asistencial de los servicios de Anatomía Patológica como la incidencia del cáncer de cuello de útero en Canarias gracias a una detección más precoz y organizada.
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