La Guardia Civil ha detenido a un empleado de una empresa de seguridad acusado de sustraer material metálico en subestaciones de Red Eléctrica de España (REE) ubicadas en Gran Canaria y Fuerteventura. Según ha informado el instituto armado, el trabajador aprovechaba su acceso a las instalaciones para desconectar los sistemas de videovigilancia y cometer los robos sin ser detectado.
El valor total de los efectos sustraídos, junto con los daños ocasionados, asciende a 67.795 euros. Al detenido se le imputan además un presunto delito de falsedad documental por el uso de autorizaciones manipuladas para encubrir la procedencia del material.
Accesos no autorizados
La investigación fue desarrollada por el equipo Roca de la Guardia Civil y se inició hace varios meses tras la denuncia presentada por la empresa afectada. En ella se alertaba de accesos no autorizados a diversas subestaciones eléctricas que se venían produciendo desde el pasado mes de agosto.
A partir de estas primeras pesquisas, los agentes lograron identificar al presunto autor, un empleado de una empresa de seguridad subcontratada que contaba con acceso a las instalaciones. Según la investigación, el detenido desactivaba temporalmente los sistemas de videovigilancia antes de sustraer el material metálico.
Venta en chatarrerías
El material robado era posteriormente vendido en chatarrerías de la zona, lo que permitía al acusado obtener un beneficio económico. Durante el desarrollo de la operación, los agentes consiguieron recuperar parte de los objetos sustraídos, aunque no la totalidad, ya que una parte ya había sido procesada y reciclada.
Asimismo, se constató que el detenido utilizaba documentación falsificada, con el sello de la empresa para la que trabajaba, con el fin de facilitar la venta del material a gestores de residuos metálicos y ocultar su origen ilícito.
Infraestructuras afectadas
Los hechos investigados afectaron a infraestructuras consideradas críticas para el suministro eléctrico, esenciales para la prestación de servicios básicos a la ciudadanía. Desde la Guardia Civil advierten de que este tipo de conductas pueden generar una grave alarma social, especialmente si derivan en incidencias en el servicio eléctrico.