El Puerto de La Luz y de Las Palmas, en Gran Canaria, es el escenario de una escala histórica. El muelle del Sanapú acoge estos días la presencia del Duque de Ahumada, el buque insignia y la embarcación más grande jamás construida en la historia de la Guardia Civil.
Este gigante flotante representa un auténtico hito a nivel naval por sus dimensiones y su tecnología de vanguardia orientada a la seguridad marítima. El delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, ha visitado la embarcación, que entró en servicio oficial en septiembre de 2025 para sustituir al antiguo patrullero Río Miño.
Bautizado en honor al fundador del cuerpo, el buque está diseñado para la prevención de la delincuencia transfronteriza, el control de la migración irregular y el narcotráfico. De hecho, ya ha demostrado su efectividad en el Atlántico al participar en la histórica operación 'Abisal' —con la incautación de 30 toneladas de cocaína— y en la operación 'Alfa-Lima', donde se intervinieron 11 toneladas de cocaína y 8,5 de hachís en un despliegue de 14 días consecutivos.
Un hito en la ingeniería naval
Las dimensiones y capacidades técnicas del "Duque de Ahumada" lo sitúan en la élite de las embarcaciones de seguridad oceánica. Su construcción requirió una inversión de 35 millones de euros, financiada al 90% con fondos europeos a través de Frontex.
El navío cuenta con una longitud de 80 metros de eslora distribuidos en cinco cubiertas. Además de albergar a una tripulación fija de 44 personas, dispone de una zona de habitabilidad específicamente diseñada para asistir y dar refugio a un mínimo de 100 náufragos de forma simultánea.
Autonomía extrema en alta mar
Posee una autonomía que le permite navegar más de 11.000 millas sin tocar tierra o permanecer hasta 30 días seguidos en aguas abiertas, alcanzando una velocidad máxima de 18 nudos.
Más allá de su envergadura, lo que convierte a este buque en un referente naval es su dotación tecnológica para intervenciones complejas en el océano.
Cuenta con su propio helipuerto y está preparado para operar drones aéreos equipados con cámaras térmicas. Para la incursión subacuática, transporta un robot submarino (ROV) operado a distancia, diseñado para rastrear e inspeccionar objetivos hasta a 1.000 metros de profundidad.
Intervención rápida y área sanitaria
Asimismo, aloja dos embarcaciones auxiliares de asalto rápido —una de las cuales alcanza los 60 nudos— e incorpora a bordo enfermería y espacios hospitalarios preparados para emergencias médicas.
El buque tiene su base operativa habitual en Cádiz, dentro del Grupo Marítimo del Estrecho, desde donde vigila el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán. No obstante, al estar cofinanciado por Europa, el "Duque de Ahumada" se integra durante cuatro meses al año en misiones internacionales coordinadas por Frontex.
