El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y la ministra de Juventud, Sira Rego, comparten que hay que "dar un empujón" a la aplicación de la reforma de la Ley de Extranjería por la que el resto de comunidades autónomas deben asumir la tutela de más de 2.000 menores migrantes no acompañados llegados a las islas en pateras y cayucos.
"He podido hablar en estos días con la ministra Sira Rego porque el 18 de marzo se cumple un año (desde que el Consejo de Ministros aprobó la reforma por decreto ley) y tienen que salir 2.000 y pico menores. Si bien van saliendo algunos, la realidad es que no va se va a cumplir el plazo en que establece la propia ley", ha referido Clavijo a los periodistas este jueves en un acto público.
Trabajo conjunto
El presidente de Canarias ha subrayado que trabajan "de manera constructiva" con el Ministerio de Juventud e Infancia para intentar dar "un empujón a este asunto" para poder aproximarse al plazo del 18 de marzo, de forma "que los menores puedan ser atendidos dignamente en los territorios", ha expresado.
Según el último dato difundido este mismo miércoles, la Delegación del Gobierno en Canarias ya ha autorizado 489 traslados, sin contar a los menores ya reubicados por ser solicitantes de asilo o refugio.
Crítica política
Para Clavijo, "ni Europa ni el Gobierno de España tienen una política migratoria clara" y "los conflictos bélicos, las guerras civiles, el cambio climático, la hambruna, la sequía" harán que vayan "a seguir viniendo" migrantes, "frente a lo que no hay ninguna hoja de ruta".
El presidente canario ha insistido, además, es que el reglamento que desarrollará el Pacto Europeo de Migración y Asilo aboga por "establecer centros fuera de los países" y porque "los países ricos paguen para que los pobres se lleven los migrantes, lo que no es digno con las personas".
"Europa tiene que ser consciente del papel que quiere jugar en el mundo y últimamente está bastante desdibujada. Lo que se está oyendo que puede plasmarse en ese reglamento nos parece absolutamente indigno con las personas en primer lugar, pero también con esos países, porque ya sabemos que para la ultraderecha sería muy tentador convertir a Canarias en un centro de retención para que no le molesten a ellos los migrantes", ha apostillado.
