Las escuelas infantiles que dependen de la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias viven una situación complicada. En las últimas semanas han cerrado varias aulas por falta de personal y las plantillas exigen que cambie cuanto antes la situación administrativa en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) para poder solucionar imprevistos.
Nazaret Alonso, presidenta del comité de empresa del área dirigida por Candelaria Delgado, explica en declaraciones concedidas a Atlántico Hoy que deberían estar equiparados a Educación, departamento donde tienen una bolsa de empleo consolidada. Así, en caso de que alguna profesora esté algunos días de baja, pueden llamar a otro docente que la sustituya.
"Sigue todo igual"
Apunta que en el centro de la Fuente Luminosa, en Las Palmas de Gran Canaria, ha habido clases cerradas y que el pasado viernes una no pudo abrir por la falta de personal para sustituir —con la consecuencia de que las familias no pudieron dejar allí a sus hijos—. “Sigue todo igual”, detalla.
Pone sobre la mesa que su reivindicación tiene el objetivo de proteger tanto a los niños como a las familias para evitar cierres como el que —apunta— vivieron en Tenerife a principios de este año. “El problema es que sobrecargan a los trabajadores, a veces, por ejemplo, solo hay un cocinero y si se pone malo cierra el comedor”, dice la representante de los trabajadores.
"Dejación de funciones"
La clave para entender el asunto está en que las escuelas infantiles de la Consejería de Educación están consolidadas tras el proyecto piloto de dos años con fondos europeos. Pero Alonso denuncia que Bienestar Social aún se agarra a que sus puestos son asistenciales —como ocurría hace unos años con las guarderías—, una práctica que define como “ilegal”.
Desde Intersindical Canaria han explicado que la situación "contrasta con lo establecido en el Decreto 446/2023, que en su Disposición Adicional Primera señala que estos centros deben gestionarse conforme al currículo educativo vigente, recogido en el Decreto 196/2022". En definitiva, Alonso apunta que ha habido “dejación de funciones” desde la administración.
Pedagogía
Pero la cosa no queda ahí porque, sentencia, los padres pagan una cuota para que sus hijos puedan ir al centro, mientras que en Educación es gratuito —equiparado a cualquier colegio de Primaria o instituto de Secundaria—. Insiste que, desde la entrada en vigor del decreto en el año 2024, deben tener las mismas condiciones laborales, pero no ha sido así todavía.
Resalta que en las escuelas infantiles de la Consejería de Poli Suárez tiene que estar la maestra, la técnico y el auxiliar. “A nosotros nos exigen que sigamos la metodología y la pedagogía como dicta Educación, sin embargo nos ponen personal [suficiente], no contamos con el mismo apoyo y nuestros niños no están igual de bien atendidos”, añade.
Número de escuelas infantiles
Alonso cuenta que en las escuelas de Bienestar Social tienen que dar de comer a los menores “solas”, cuando en Educación —señala— tienen la ayuda de las auxiliares de comedor. Lamenta que, a pesar de que cuentan con listas de reserva desde el año 2022 —cuando se examinaron limpiadoras, ayudantes de cocina o educadoras infantiles—, no se utilizan.
También sostiene que no tienen la posibilidad de coger días de asuntos propios cuando quieren por necesidad del servicio, al haber falta de personal. Merece la pena resaltar que el Archipiélago cuenta con 13 escuelas infantiles dependientes de la Consejería de Bienestar Social: cuatro en Gran Canaria, ocho en Tenerife y en La Palma.
Falta de sustituciones
“La política de recortes e inacción administrativa está provocando un daño irreparable en la conciliación familiar y, lo que es más grave, en el derecho a la educación y desarrollo de los menores de 0 a 3 años. La falta de sustituciones del personal y la negativa a cubrir las plazas vacantes por jubilación fuerza el cierre de aulas”, apuntan desde Intersindical Canaria.
Atlántico Hoy se ha puesto en contacto con la Consejería de Bienestar Social para conocer su versión al respecto, pero en el momento de publicar este artículo aún no ha recibido respuesta.
