Imagen de Las Perseidas desde el Parque Nacional del Teide./ IAC
Imagen de Las Perseidas desde el Parque Nacional del Teide./ IAC

España y Francia renuevan el laboratorio franco-español de astrofísica en Canarias con proyectos de exoplanetas y arqueología galáctica

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS) han acordado ampliar hasta 2030 su colaboración en el Laboratorio Franco-Español de Astrofísica en Canarias

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Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS) han acordado prolongar hasta 2030 su colaboración en el Laboratorio Franco-Español de Astrofísica en Canarias (FSLAC). La nueva etapa dará continuidad a la colaboración e incorporará a su marco común proyectos sobre exoplanetas, tecnología espacial y arqueología galáctica.

Una de sus principales líneas será ExoLife Finder (ELF), un nuevo concepto de telescopio diseñado para obtener imágenes de planetas situados alrededor de otras estrellas y estudiar sus atmósferas. La dificultad reside en que una estrella puede ser millones de veces más brillante que los planetas que la orbitan, cuyo débil resplandor queda oculto.

Para superar ese obstáculo, ELF combinará la luz captada por un anillo de espejos y utilizará técnicas de interferometría y coronografía. El sistema busca cancelar buena parte del brillo de la estrella central y dejar visible la luz procedente del planeta. A partir de ella sería posible analizar su atmósfera y buscar moléculas o combinaciones químicas que puedan considerarse posibles bioseñales.

Small-ELF

El IAC participa en el desarrollo de Small-ELF, un prototipo formado por 15 espejos de medio metro distribuidos en una estructura de aproximadamente 3,5 metros. El proyecto también ensayará espejos ultraligeros y estructuras sostenidas mediante cables tensados, con la intención de desarrollar en el futuro telescopios de gran diámetro más ligeros y económicos que los diseños convencionales.

Además de exoplanetas, esta tecnología permitirá observar enanas marrones, estrellas compañeras y otros objetos muy débiles situados cerca de fuentes mucho más luminosas. Small‑ELF servirá para probar tecnologías aplicables a futuros telescopios de gran diámetro, más ligeros y económicos.

CELESTE

La colaboración también se extenderá a CELESTE, un proyecto europeo liderado por el IAC en el que participan el CNRS y la Agencia Espacial Europea. Dotado con 12 millones de euros de financiación de la Unión Europea para el periodo 2025-2030 (fuera del convenio), CELESTE busca consolidar en Canarias un centro de excelencia especializado en sistemas ópticos avanzados y tecnologías del denominado New Space.

El proyecto desplegará laboratorios dedicados a la fabricación de componentes ópticos de alta precisión, la óptica adaptativa, la optomecánica, las cargas útiles para satélites y las comunicaciones ópticas y cuánticas. Entre sus posibles aplicaciones se encuentran los enlaces por láser entre satélites y estaciones terrestres, la transmisión segura de información y el desarrollo de instrumentos astronómicos capaces de corregir las distorsiones producidas por la atmósfera.

CELESTE también impulsará la formación y movilidad de investigadores, la colaboración con empresas y la transferencia de tecnología. Sus laboratorios podrán fabricar y probar sistemas que posteriormente se utilicen en telescopios terrestres, pequeños satélites o misiones espaciales. Estas capacidades servirán, además, para apoyar proyectos como ELF y otros instrumentos astronómicos de nueva generación.

La historia de la Vía Láctea

La tercera gran línea será WEAVE, un espectrógrafo instalado en el telescopio William Herschel, de 4,2 metros, situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma. A diferencia de una cámara astronómica convencional, WEAVE descompone la luz de los objetos celestes en sus diferentes longitudes de onda para determinar su composición química, temperatura, velocidad y distancia.

El instrumento puede dirigir cerca de un millar de fibras ópticas hacia otras tantas estrellas o galaxias dentro de una misma región del cielo. De esta forma obtiene cientos de espectros simultáneamente y permite realizar grandes cartografías astronómicas con mucha mayor rapidez que los espectrógrafos que observan los objetos uno por uno. WEAVE permitirá determinar la composición, temperatura y velocidad de los objetos y medir el desplazamiento al rojo de las galaxias.

Los programas científicos de WEAVE prevén reunir alrededor de 15 millones de espectros. Una parte importante de esas observaciones se dedicará a la arqueología galáctica, una disciplina que trata de reconstruir la historia de la Vía Láctea a partir de la composición y el movimiento de sus estrellas.

Las estrellas conservan una especie de registro fósil de las condiciones en las que se formaron. Al estudiar sus elementos químicos y sus órbitas, los investigadores pueden identificar distintas generaciones estelares, reconstruir la evolución del disco y el halo galácticos y encontrar restos de galaxias más pequeñas absorbidas por la Vía Láctea durante miles de millones de años.

Otros proyectos

Junto a estas nuevas líneas, el laboratorio continuará colaborando en proyectos ya iniciados.

ntre ellos se encuentran la explotación del telescopio solar francés THEMIS, en Tenerife; el desarrollo del Cherenkov Telescope Array, en La Palma, destinado a estudiar las fuentes más energéticas del universo mediante rayos gamma; y las observaciones del fondo cósmico de microondas con instrumentación instalada en el telescopio QUIJOTE.

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