El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha descartado este miércoles que el hantavirus detectado en el crucero MV Hondius haya sufrido mutaciones y ha insistido en que el riesgo para la población general continúa siendo “muy bajo”.
Los expertos europeos sostienen que toda la información recopilada hasta ahora apunta a que el virus está actuando de forma similar a como lo hace habitualmente en las regiones de Sudamérica donde circula de manera endémica.
“Todas las secuencias obtenidas hasta la fecha son prácticamente idénticas”, explicó el experto en microbiología y epidemiología molecular Andreas Hoefer durante una comparecencia pública.
Según detalló, esa coincidencia genética sugiere que probablemente existió un único salto inicial desde un animal infectado a una persona y que a partir de ahí se produjeron las transmisiones posteriores.
Sin señales de mutación
El ECDC subrayó además que las herramientas de diagnóstico utilizadas actualmente en la Unión Europea siguen funcionando correctamente frente a este brote y que no existe ningún indicio de cambios preocupantes en el comportamiento del virus.
Hoefer explicó que el laboratorio europeo de referencia especializado en hantavirus ya ha coordinado el acceso a material diagnóstico con los distintos Estados miembros para reforzar la vigilancia epidemiológica.
Las autoridades sanitarias europeas continúan analizando muestras genómicas para conocer mejor la transmisibilidad y gravedad del virus, aunque por ahora descartan escenarios de mutación o expansión anómala.
“Ningún pasajero tenía síntomas”
Uno de los mensajes más destacados de la comparecencia estuvo relacionado con el desembarco realizado en Tenerife el pasado domingo.
El jefe de la Sección de Inteligencia Epidemiológica Global y Seguridad Sanitaria del ECDC, Gianfranco Spiteri, aseguró que ninguno de los pasajeros presentaba síntomas cuando abandonó el barco en Canarias.
La aclaración llega después de la polémica generada por el caso de una pasajera francesa que desarrolló fiebre durante el vuelo de regreso a su país.
Según explicó Spiteri, la mujer fue sometida a controles de temperatura en tres ocasiones distintas dentro del crucero y en ninguna de ellas presentaba fiebre ni síntomas compatibles con la enfermedad.
Posibles nuevos positivos
Pese a los mensajes de tranquilidad, el ECDC recordó que todavía podrían aparecer nuevos positivos entre las personas actualmente en cuarentena debido al largo periodo de incubación del hantavirus.
La directora del organismo europeo, Pamela Rendi-Wagner, reconoció que la gestión del brote ha supuesto “un panorama muy complejo” debido a la presencia de pasajeros de 23 países diferentes en el MV Hondius.
Actualmente, tres personas continúan ingresadas en unidades de cuidados intensivos relacionadas con el brote.
Vigilancia internacional
El ECDC mantendrá abiertas las investigaciones para determinar exactamente dónde y cómo se produjeron los contagios iniciales antes de la travesía del crucero.
Los expertos europeos consideran que toda la información obtenida durante esta crisis servirá también para mejorar futuras respuestas internacionales ante brotes similares.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias europeas siguen insistiendo en que el riesgo para la población general en Canarias y en el resto de Europa continúa siendo muy bajo siempre que se mantengan las medidas de vigilancia y cuarentena establecidas.
