La evacuación del avión medicalizado que aterrizó en Aeropuerto de Gran Canaria con dos casos sospechosos de hantavirus se ha complicado por un problema técnico en el sistema de aislamiento de uno de los pacientes.
Según ha adelantado el programa Hay Que Verlo, de Televisión Canaria, el fallo eléctrico registrado en la denominada “burbuja” de aislamiento no ha podido solucionarse, lo que ha obligado a activar un nuevo operativo para enviar otra aeronave a Gran Canaria y completar el traslado sanitario.
Otra aeronave tardará horas en llegar
La información difundida apunta a que el nuevo avión podría tardar entre cinco y siete horas en llegar al aeropuerto grancanario, por lo que no se espera que el aparato actual pueda despegar a corto plazo.
El incidente afecta al vuelo RHH023, que trasladaba a dos pasajeros evacuados del MV Hondius tras el brote de hantavirus detectado a bordo.
La aeronave había partido desde Cabo Verde rumbo a Ámsterdam, pero terminó desviándose a Gran Canaria después de que Marruecos rechazara permitir una escala técnica en Marrakech para repostar combustible.
Debate sobre bajar al paciente
También las mismas fuentes señalan que el médico responsable habría planteado bajar del avión al paciente afectado por el fallo del sistema de aislamiento debido a la inestabilidad del soporte sanitario.
Sin embargo, las autoridades españolas se estarían negando por ahora a esa opción, ya que el protocolo establecido contemplaba que nadie subiera ni descendiera de la aeronave durante su parada técnica en Gran Canaria.
La llegada inesperada del avión activó durante la jornada los protocolos de seguridad sanitaria y aeroportuaria en Canarias, en plena preocupación internacional por el brote detectado en el crucero.
El MV Hondius se dirige ya hacia Tenerife, donde se espera su llegada al puerto de Granadilla este sábado.
