El jefe del Estado Mayor del Cuartel General del Mando de Canarias, el general Alfonso Pardo de Santayana, ha calificado este miércoles el entorno estratégico en el que se sitúa el archipiélago de Canarias como “muy complejo”, debido a su condición de frontera avanzada y a los riesgos asociados a los flujos migratorios irregulares y a diversas actividades ilícitas.
Durante un encuentro informativo con medios de comunicación, en el que estuvo acompañado por militares que participan en misiones tanto en el exterior como en el ámbito del archipiélago, el general explicó que esta situación obliga a mantener un despliegue constante sobre el terreno. En este sentido, señaló que las unidades del Mando Operativo Terrestre desarrollan de forma permanente operaciones de presencia, vigilancia y disuasión en el territorio canario.
Misión
Pardo de Santayana subrayó que la misión en Canarias es “específica y diferenciada” respecto a la de otras unidades del Ejército de Tierra, ya que implica “pisar el terreno” y ocupar físicamente espacios considerados estratégicos para garantizar la soberanía y la seguridad. “Se trata de evitar vacíos que puedan ser aprovechados por otros actores”, apuntó.
La estrategia, detalló, se apoya en tres pilares fundamentales. El primero es la presencia efectiva en enclaves clave, con el objetivo de asegurar el control del territorio. El segundo, la vigilancia continua para detectar cualquier actividad irregular que pueda suponer una amenaza. Y el tercero, la disuasión, entendida como la proyección clara de que el Estado está dispuesto y preparado para defender su espacio.
Seguridad
El general destacó que los desafíos actuales en materia de seguridad no siempre se producen entre Estados, sino que a menudo implican a actores no estatales, como redes criminales vinculadas al tráfico irregular de personas, armas u otras actividades ilícitas. Por ello, consideró que la visibilidad del despliegue militar constituye también un elemento esencial dentro de la estrategia disuasoria.
A su juicio, la presencia permanente sobre el terreno, acompañada de una adecuada comunicación institucional, refuerza el mensaje de control y compromiso con la defensa del territorio en un entorno estratégico que calificó de especialmente sensible.
