Gran Canaria vuelve a desempeñar un papel importante en la acogida de las personas migrantes que llegan a Canarias por la ruta atlántica. La Delegación del Gobierno ha organizado este domingo 25 de octubre el traslado de 471 migrantes desde El Hierro hasta recursos de atención de Gran Canaria, en una nueva operación destinada a reducir la ocupación de los dispositivos temporales de la isla más pequeña de la provincia de Santa Cruz de Tenerife.
El operativo se produce después de una semana marcada por las llegadas continuadas de cayucos al puerto de La Restinga y por una intensa actividad de los equipos de Salvamento Marítimo, emergencias, sanitarios y cuerpos de seguridad.
Según han informado a EFE fuentes vinculadas con la atención de migrantes, la operación comenzó a las 08:00 horas de este domingo en el puerto de La Estaca, en Valverde, donde aguardaba una embarcación de Fred. Olsen Express fletada para efectuar el desplazamiento.
Con este nuevo movimiento, 900 personas han sido derivadas fuera de El Hierro desde el pasado viernes, una cifra que refleja la magnitud del dispositivo de traslados activado para evitar la acumulación de personas en los centros temporales.
Del Hierro a Gran Canaria
Los 471 migrantes incluidos en el operativo de este domingo permanecían distribuidos en dos instalaciones de acogida de El Hierro.
La mayoría, 390 personas, estaba alojada en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de San Andrés, situado en el municipio de Valverde.
Las otras 81 personas permanecían en el antiguo Convento de La Frontera, un recurso gestionado por Cruz Roja que también ha participado en la atención humanitaria durante las últimas jornadas.
Ambos grupos han sido incorporados a la operación marítima organizada por la Delegación del Gobierno para su posterior derivación a centros de acogida de Gran Canaria.
Por el momento, las fuentes consultadas no han detallado públicamente qué instalaciones concretas de la isla recibirán a los migrantes ni cómo se distribuirán entre los distintos recursos disponibles.
El traslado tampoco supone la llegada de nuevos migrantes al Archipiélago, sino una redistribución de personas que ya habían desembarcado en territorio canario y que permanecían temporalmente en El Hierro.
La finalidad es liberar capacidad en los centros herreños y garantizar que los dispositivos de primera atención puedan seguir funcionando ante la posible llegada de nuevas embarcaciones.
Novecientas derivaciones
El desplazamiento de este domingo forma parte de una operación de mayor alcance que comenzó el viernes.
Desde entonces, la Delegación del Gobierno ha organizado la salida de 900 migrantes desde El Hierro hacia otros recursos de acogida del Archipiélago.
Entre las actuaciones previstas durante el fin de semana figuraba también la derivación de unas 250 personas hacia Tenerife mediante la conexión marítima regular entre ambas islas.
La utilización de diferentes destinos responde a la necesidad de distribuir la atención y reducir la permanencia en los recursos temporales de la isla de llegada.
En El Hierro, la recepción de cayucos comienza habitualmente en el puerto de La Restinga, donde los ocupantes reciben una primera valoración sanitaria y asistencia humanitaria.
Posteriormente, son trasladados a las instalaciones destinadas a la atención inicial, entre ellas el CATE de San Andrés, donde se desarrollan los procedimientos policiales y administrativos correspondientes.
Después se organizan las derivaciones a otros recursos fuera de la isla.
Este sistema permite que El Hierro funcione como punto de llegada y primera asistencia, mientras otras islas participan en las siguientes fases del dispositivo de acogida.
Una semana de cayucos
La necesidad de organizar estos traslados coincide con un repunte de las llegadas a El Hierro.
Entre el jueves 22 y el viernes 23 de octubre se contabilizaron más de 1.000 personas llegadas a La Restinga a bordo de ocho cayucos, según los balances difundidos por los servicios de emergencia y medios insulares.
Solo el jueves fueron atendidas 451 personas en cuatro embarcaciones, procedentes de distintos puntos de la costa africana.
En algunas de ellas viajaban mujeres y menores de edad que habían pasado varios días navegando por el Atlántico.
El viernes continuaron los desembarcos y se superaron las 500 llegadas, en una jornada que volvió a movilizar a las unidades de Salvamento Marítimo y a los dispositivos de atención del puerto.
La actividad tampoco se detuvo durante el inicio del fin de semana.
Entre la noche del viernes y la mañana del sábado, otros tres cayucos alcanzaron las inmediaciones de La Restinga con 252 personas a bordo.
El primero llegó alrededor de las 23:00 horas del viernes con 78 ocupantes, mientras que los otros dos fueron localizados durante la mañana del sábado, con 72 y 102 personas, respectivamente.
Las salvamares Navia y Diphda participaron en las operaciones de acompañamiento hasta el puerto.
Ninguno de los ocupantes de estas tres embarcaciones necesitó traslado hospitalario, según la información facilitada por los servicios de emergencia.
La continuidad de los desembarcos explica la necesidad de acelerar las derivaciones y mantener disponibles los recursos de primera atención de El Hierro.
Octubre cambia la tendencia
Aunque el balance anual de llegadas a Canarias continúa por debajo del registrado en 2025, los datos de octubre muestran una intensificación de la actividad migratoria en la ruta atlántica.
Según las estadísticas publicadas por el Ministerio del Interior el pasado 16 de octubre, entre el 1 y el 15 de este mes llegaron a Canarias 1.837 migrantes en pateras y cayucos.
La cifra supone un incremento del 185% respecto al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 643 personas.
Es decir, las llegadas durante la primera quincena de octubre fueron casi tres veces superiores a las registradas un año antes.
Sin embargo, el comportamiento del conjunto de 2026 es diferente.
Entre el 1 de enero y el 15 de octubre, el Archipiélago había recibido 8.970 migrantes por vía marítima, frente a los 13.491 contabilizados durante el mismo periodo de 2025.
Esto representa una reducción acumulada del 33,5%.
Los datos reflejan dos realidades que conviven: una disminución importante de las llegadas durante buena parte del año y un repunte reciente que ha vuelto a incrementar la actividad de los equipos de emergencia y acogida.
Además, el balance estatal del 15 de octubre todavía no incorpora las numerosas embarcaciones que han llegado a El Hierro durante los días posteriores.
El peso de El Hierro
La isla herreña ha concentrado una parte muy significativa de la actividad migratoria del Archipiélago durante 2026.
Según un recuento de los servicios de emergencia publicado por EFE el pasado 1 de octubre, El Hierro había recibido 3.515 migrantes entre enero y septiembre, lo que representaba aproximadamente el 49% de las 7.179 personas que habían llegado a las islas durante ese periodo.
Lanzarote ocupaba la segunda posición, con 2.133 personas, cerca del 30% del total.
Entre ambas islas concentraban casi ocho de cada diez llegadas registradas durante los primeros nueve meses del año.
Esta distribución pone de relieve el peso de La Restinga como uno de los principales puntos de llegada de la ruta atlántica.
Sin embargo, la capacidad de atención en El Hierro está condicionada por las características de un territorio pequeño, con instalaciones sanitarias, portuarias y asistenciales que también deben responder a las necesidades de su población residente.
Por ello, los traslados a otras islas constituyen una parte importante de la organización del dispositivo migratorio, especialmente cuando varias embarcaciones llegan en un periodo muy breve.
Más medios de rescate
El incremento de la actividad en aguas herreñas también ha motivado un refuerzo de los medios de Salvamento Marítimo.
Durante los últimos días, la Guardamar Polimnia se ha desplazado hasta El Hierro para sumarse a las unidades que prestan servicio en la zona.
Las operaciones han contado con la intervención de las salvamares Diphda y Navia, así como con la participación del dispositivo sanitario compuesto por Cruz Roja y el Servicio de Urgencias Canario.
A estos recursos se añaden Policía Nacional, Guardia Civil, personal portuario, organizaciones humanitarias y empresas de transporte que colaboran en la recepción y posterior derivación de las personas migrantes.
El delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, y el presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, han reconocido públicamente durante el fin de semana el esfuerzo de estos equipos ante las largas jornadas de trabajo.
Ambos representantes institucionales han destacado la importancia de la coordinación para mantener la atención humanitaria durante este periodo de incremento de llegadas.
Debate entre administraciones
El repunte migratorio también ha reabierto el debate político sobre los recursos destinados a El Hierro.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, reclamó el viernes la convocatoria de una Junta de Seguridad entre el Estado y la comunidad autónoma para abordar la situación.
El Ejecutivo regional considera necesario reforzar los medios disponibles y mejorar la coordinación ante la llegada simultánea de numerosas embarcaciones.
Por su parte, Pestana ha señalado que el aumento de llegadas coincide con una época del año en la que las condiciones marítimas pueden favorecer las salidas desde la costa africana.
El delegado también ha recordado que, pese al incremento reciente, el balance acumulado de 2026 sigue siendo inferior al del año anterior.
Las diferencias institucionales se producen mientras los servicios de emergencia mantienen las labores de rescate y las administraciones organizan los desplazamientos entre islas.
Gran Canaria, en la acogida
El traslado de las 471 personas de este domingo sitúa de nuevo a Gran Canaria como uno de los territorios de acogida del dispositivo migratorio canario.
Aunque no se ha confirmado el reparto entre los centros que recibirán a estas personas, la operación refleja la necesidad de utilizar recursos de diferentes islas para responder al incremento de llegadas registrado en El Hierro.
La derivación permite liberar instalaciones en San Andrés y La Frontera y mantener disponibles los recursos destinados a la atención inicial de quienes desembarquen en La Restinga.
La cifra de 900 traslados desde el viernes muestra cómo el reciente repunte migratorio no solo moviliza rescates en el mar, sino también una importante operación logística de alojamiento, asistencia y transporte entre islas.
El operativo de este domingo constituye un nuevo ejemplo de esa coordinación, mientras El Hierro continúa siendo uno de los principales puntos de llegada de la ruta atlántica hacia Canarias.
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