La Guardia Civil ha intervenido cerca de 10.000 dosis de toxina botulínica (bótox) de origen ilegal y ha detenido a nueve personas en una operación desarrollada en varias provincias españolas, entre ellas Las Palmas. La investigación también permitió localizar cientos de productos de medicina estética introducidos en España sin autorización sanitaria y más de 115.000 euros presuntamente obtenidos mediante estas actividades.
Según ha informado el instituto armado, la operación se desarrolló en Bizkaia, Barcelona, Las Palmas y Asturias, donde se investigaba una red dedicada a la distribución y utilización de medicamentos y productos estéticos al margen de los controles sanitarios.
Entre los arrestados figuran dos personas detenidas en la provincia de Las Palmas, mientras que otras cuatro fueron arrestadas en Bizkaia, dos en Barcelona y una en Asturias. Además, otras dos personas están siendo investigadas.
Productos introducidos desde Asia sin autorización
La investigación comenzó hace aproximadamente un año tras la detección de varios envíos sospechosos en el aeropuerto de Vitoria. Los agentes localizaron paquetes procedentes principalmente de Corea del Sur y Vietnam que contenían medicamentos y productos sanitarios introducidos en España sin los permisos exigidos por las autoridades sanitarias.
Entre el material intervenido figuraban dosis de bótox, ácido hialurónico y medicamentos destinados al tratamiento de la diabetes que, según la Guardia Civil, eran utilizados en algunos casos para fines relacionados con la pérdida de peso.
Las autoridades sostienen que estos productos eran distribuidos sin garantizar las condiciones adecuadas de conservación y transporte, especialmente la cadena de frío necesaria para mantener su eficacia y seguridad.
Tratamientos en centros no autorizados y domicilios
La investigación también permitió detectar que algunos de estos tratamientos se realizaban en peluquerías, centros de estética sin autorización e incluso viviendas particulares. Entre las personas implicadas figuran tanto individuos sin formación sanitaria como profesionales colegiados que presuntamente utilizaban productos adquiridos fuera de los canales legales.
Durante los registros practicados en distintas comunidades autónomas se localizaron alrededor de 10.000 unidades de toxina botulínica listas para su uso y más de 200 viales de ácido hialurónico que habían sido introducidos al margen de los circuitos autorizados.
Alertan de los riesgos para la salud
La Guardia Civil recuerda que el uso de productos estéticos sin control sanitario puede tener graves consecuencias para la salud. Las autoridades advierten de que la aplicación de bótox mediante productos no autorizados o en condiciones inadecuadas puede provocar infecciones, reacciones alérgicas severas, parálisis faciales e incluso secuelas permanentes.
Por este motivo, recomiendan acudir exclusivamente a centros autorizados y verificar que los tratamientos son realizados por profesionales cualificados que utilicen productos con todas las garantías sanitarias.