En torno a las 19:00 de este lunes, el crucero MV Hondius ha soltado amarras y abandonado el puerto de Granadilla de Abona con rumbo a Róterdam (Países Bajos), tras haber desembarcado a los últimos pasajeros, que ya se dirigen al aeropuerto Tenerife Sur para tomar los últimos vuelos del dispositivo de repatriación.
A bordo del buque quedan 27 tripulantes, a los que les espera un viaje de cinco días hasta el puerto neerlandés.
El barco ha tenido que atracar durante la última hora del operativo, a pesar de que se había previsto que estuviese todo el tiempo fondeado. La razón del atraque han sido las malas condiciones de la mar, que hacían que no fuese seguro evacuar a los pasajeros en lanchas.
