El Sindicato Médico Canario (CESM Canarias) ha convocado una huelga médica autonómica en el Servicio Canario de la Salud (SCS) ante el bloqueo de las negociaciones con la Administración sanitaria.
La protesta se desarrollará en dos jornadas: el jueves 30 de abril y el lunes 4 de mayo, en un contexto de creciente tensión entre el colectivo médico y la Consejería de Sanidad.
El sindicato denuncia que las conversaciones iniciadas en febrero no han derivado en compromisos concretos, pese a las propuestas técnicas planteadas en ámbitos como Atención Primaria, hospitalaria y retributiva.
Según CESM Canarias, tras la última reunión celebrada el 6 de abril, en la que se fijó un plazo de siete días para obtener respuestas, no se han producido avances ni se han definido plazos de ejecución.
Exigencias clave
Entre las principales reivindicaciones, el colectivo reclama el cumplimiento de los acuerdos firmados en octubre de 2023, así como la equiparación de la carrera profesional a la media del Sistema Nacional de Salud.
También exigen medidas para reducir la presión asistencial, como el aumento de plantillas médicas, la mejora de las condiciones laborales y la revisión del sistema retributivo, incluyendo el precio de las guardias.
Más presión al Gobierno
El sindicato considera agotada la vía de negociación y reclama al Gobierno de Canarias compromisos claros y un calendario de ejecución que permita abordar los problemas estructurales del sistema sanitario.
Desde CESM Canarias subrayan que esta convocatoria busca mejorar las condiciones del personal médico y garantizar la calidad de la atención sanitaria en el archipiélago.
La organización ha hecho un llamamiento a los profesionales para secundar las jornadas de huelga, en un escenario que califican de unidad creciente del colectivo en defensa de sus derechos.
El conflicto abre un nuevo frente en la sanidad pública canaria, con impacto potencial en la actividad asistencial si no se reconduce el diálogo en las próximas semanas.
