El palangrero libio que supuestamente causó el naufragio de otro pesquero marroquí en Tan-Tan tiene prohibida la entrada en los puertos españoles porque figura en la lista negra de la pesca, la cual está integrada por los barcos que no declaran sus capturas o utilizan métodos no reglamentarios.
El buque se acercó a la costa de Fuerteventura para pedir la evacuación de su capitán, que aparentemente sufría un infarto y fue rescatado por Salvamento Marítimo, haciéndose cargo luego el Servicio Canario de Salud para trasladarlo al hospital, han confirmado fuentes de ambas administraciones.
La supuesta colisión del palangrero Njm Al Shamal con el pesquero Miss Dakar 2 ocurrió el pasado 25 de marzo frente a Tan-Tan. Tras el incidente, el buque navegó hacia el norte, aproximándose a la zona de búsqueda y salvamento (SAR) compartida con las Islas Canarias para solicitar asistencia sanitaria urgente para su capitán.
Razones humanitarias
A pesar de que el Njm Al Shamal tiene denegado el acceso a cualquier puerto de la Unión Europea por estar incluido en las listas negras de pesca no declarada y no reglamentada (INDNR), el derecho internacional prioriza la asistencia humanitaria en caso de riesgo vital.
Al reportar que el capitán sufría síntomas de un infarto, Salvamento Marítimo procedió a su evacuación cerca de la costa de Fuerteventura. Una vez completado el traslado del enfermo a un centro hospitalario, el buque no intentó entrar en aguas interiores españolas, donde habría sido retenido por su estatus de infractor, sino que puso rumbo noreste con el objetivo de alcanzar su puerto base en Trípoli.
Interceptación en alta mar
La trayectoria de regreso hacia el Mediterráneo fue monitorizada por la Marina Real marroquí. Las autoridades del país vecino, que ya habían vinculado al buque con el hundimiento del pesquero marroquí y la desaparición de cinco marineros, procedieron a su interceptación el 27 de marzo antes de que abandonara su zona de influencia.
El buque se encuentra atracado en Agadir, donde peritos judiciales han documentado daños recientes en el casco y restos de pintura que no coinciden con la estructura original.
Seis tripulantes permanecen bajo custodia judicial. Se les investiga por no haber prestado auxilio tras la colisión, una obligación ineludible bajo el convenio SOLAS (Safety of Life at Sea - Seguridad de la Vida Humana en el Mar).
Cooperación internacional
El capitán del buque permanece en Canarias recibiendo atención médica.
Lo normal es que se proceda a su repatriación cuando se recupere, pero su situación legal podría depender de las diligencias que tramite la justicia marroquí y de los mecanismos de cooperación policial internacional, dado que el pesquero que comandaba se encuentra ahora bajo jurisdicción de Marruecos como pieza central de un presunto delito de homicidio por imprudencia y omisión del deber de socorro.