Esta vez, el señalamiento y crítica hacia el turismo británico viene de un propio creador de contenido del Reino Unido. El influencer británico Max Jeffery, que suma más de 230.000 seguidores entre Instagram y TikTok, ha generado debate tras publicar un vídeo en el que enumera cinco destinos españoles que, a su juicio, han sido “arruinados” por ciertos comportamientos de sus compatriotas.
El contenido coloca a Tenerife y Lanzarote dentro de esa particular clasificación. En la lista aparecen también Benidorm, Magaluf y Marbella, todos ellos destinos muy vinculados históricamente al turismo británico. La crítica de Jeffery no va contra España como destino, sino contra una forma concreta de viajar que él asocia al exceso de fiesta, alcohol y comportamientos molestos en zonas turísticas.
“La gente local no nos soporta”
Uno de los momentos más llamativos del vídeo llega cuando el influencer afirma que “la gente local no nos soporta”. Con esa frase resume una percepción que lleva años apareciendo en determinados destinos vacacionales: la tensión entre residentes y un modelo turístico asociado al ocio nocturno, el consumo de alcohol y la concentración de visitantes en zonas muy concretas.
Jeffery sostiene que la reputación de los turistas británicos en España se ha deteriorado por ese tipo de comportamientos. Y aunque sus comentarios parten de una opinión personal, han tenido recorrido porque tocan un debate muy presente en Canarias y en otros puntos turísticos del país: dónde está el límite entre disfrutar de las vacaciones y alterar la convivencia.
Tenerife, en el tercer puesto
En su ranking, Tenerife aparece en tercera posición. El creador británico asegura que la isla está “definitivamente destruida por los británicos y por los irlandeses también”, una valoración contundente que centra especialmente en determinadas zonas del sur.
Entre los lugares que menciona aparece Las Verónicas, uno de los puntos más conocidos del ocio nocturno en el sur tinerfeño. Jeffery describe ese entorno como “oscuro” y “molesto” y llega a referirse a algunas zonas como “peligrosas”.
Lanzarote, incluso por delante
Lanzarote aparece todavía más arriba en la lista, en segunda posición. Según Jeffery, hay puntos de la isla donde resulta habitual encontrarse con una gran concentración de turistas británicos. El creador sostiene que algunos visitantes que no conocían esa realidad pueden sorprenderse al llegar y encontrarse con grupos de británicos bebiendo y comportándose de forma descontrolada.
De nuevo, su relato no pretende describir toda la isla, pero sí apunta a una cuestión sensible: cómo determinados comportamientos turísticos pueden condicionar la imagen de un destino entero, aunque se concentren en zonas específicas.
@maxjefferytalks 5 locations in Spain, that British tourists have destroyed permanently! 👀🤷♂️🇪🇸 #foruyou #spain #brits #chav #unitedkingdom ♬ original sound - maxjefferytalks
Un vídeo que se sale del discurso habitual
Lo que ha llamado la atención del contenido no es solo la lista, sino el tono. En redes sociales abundan los vídeos de recomendaciones sobre Canarias, playas, hoteles, restaurantes o planes de viaje. En este caso, Jeffery hace lo contrario: cuestiona el comportamiento de una parte del turismo procedente de su propio país.
Ese giro explica parte de la viralidad. Es un influencer británico diciendo públicamente que sus compatriotas han contribuido a dañar la imagen de algunos destinos españoles. El vídeo ha acumulado comentarios de usuarios vinculados a los lugares mencionados. Algunas respuestas agradecen que sea un propio británico quien reconozca actitudes que generan rechazo entre parte de la población local.
El debate de fondo: turismo y convivencia
Más allá del tono provocador del ranking, el vídeo conecta con una discusión más amplia. En destinos como Tenerife o Lanzarote, el turismo es una actividad económica, pero también genera tensiones cuando se concentra en determinadas zonas o cuando determinados comportamientos afectan al descanso, la seguridad percibida o la vida cotidiana de los residentes.
La crítica de Jeffery apunta a esa parte menos amable del turismo masivo: grupos que viajan buscando fiesta barata, alcohol, ocio nocturno y una experiencia poco conectada con el lugar que visitan. No todos los turistas británicos responden a ese perfil, ni todos los destinos mencionados pueden explicarse desde esa imagen. Pero el hecho de que el propio creador plantee el debate desde dentro ha hecho que el vídeo tenga más impacto.
Una crítica que toca algo real
La lista de Max Jeffery puede ser exagerada, injusta para muchos visitantes y simplificadora para destinos tan complejos como Tenerife o Lanzarote. Pero también refleja una percepción que existe en parte de la población local y es que ciertos comportamientos turísticos han terminado marcando la imagen de algunas zonas.
El interés del vídeo está precisamente ahí. No descubre un problema nuevo, pero lo coloca en una escena distinta: un turista hablando a otros turistas y señalando que no todo vale cuando se viaja.
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