La organización sindical Intersindical Canaria ha mostrado este jueves su rechazo a la llegada del crucero MV Hondius a Canarias tras el brote de hantavirus detectado a bordo y ha advertido de que la decisión supone, a su juicio, un “riesgo innecesario” para el archipiélago y para los propios pasajeros.
En un comunicado, el sindicato considera que utilizar Canarias como punto de recepción y tratamiento inicial de las 147 personas que viajan en el buque constituye un acto de “irresponsabilidad y temeridad”, tanto por el posible riesgo de propagación del virus como por las condiciones asistenciales que, según afirma, podrían recibir los afectados en las islas.
Intersindical Canaria sostiene que el traslado a Canarias retrasaría una atención “integral” que, en su opinión, los pasajeros podrían recibir directamente en sus respectivos países, donde podrían someterse a controles médicos y cuarentenas con mayores garantías.
Críticas
El sindicato también pone el foco en la situación sanitaria del archipiélago y asegura que los recursos destinados a enfermedades emergentes se encuentran actualmente limitados. En este sentido, afirma que las camas específicas para este tipo de situaciones están ocupadas por pacientes sociosanitarios y enmarca esta situación dentro del “colapso” que, según denuncia, atraviesa la sanidad canaria. En la nota, Intersindical Canaria señala además que actualmente solo existiría una cama disponible en Tenerife para afrontar un escenario como el planteado con el crucero afectado por el brote.
La organización sindical critica igualmente la actuación del Gobierno central y asegura que la decisión de dirigir el barco hacia Canarias responde, supuestamente, a un intento de “alejar del territorio europeo los riesgos de contagio”, unas afirmaciones que realiza en el comunicado y en las que utiliza términos como “desprecio colonialista”.
Variante Andes
En su posicionamiento, Intersindical Canaria hace referencia a la variante Andes del hantavirus y sostiene que se trata de un patógeno “altamente contagioso entre humanos” y con una elevada mortalidad. El sindicato asegura que el periodo de incubación puede oscilar entre los 10 y los 45 días y defiende la necesidad de aplicar protocolos estrictos de aislamiento.
Asimismo, recalca que esta variante puede derivar en un síndrome cardiopulmonar y renal grave y advierte de que, sin el soporte respiratorio y renal adecuado, la enfermedad puede evolucionar rápidamente.
Reclaman evacuaciones directas
Ante esta situación, Intersindical Canaria defiende que la opción “más sensata”, tanto desde el punto de vista científico como terapéutico, sería evacuar por vía aérea a los pasajeros para trasladarlos directamente a sus países de origen y realizar allí el seguimiento sanitario correspondiente.
El sindicato concluye su comunicado denunciando lo que considera una falta de soberanía de Canarias en decisiones relacionadas con su territorio y acusa al Ejecutivo central de imponer medidas sin contar con el archipiélago.
