Intersindical Canaria ha mostrado su “profunda preocupación” por el contenido del Plan de Salud de Canarias 2026-2031, al considerar que el documento reconoce parcialmente los problemas sanitarios del archipiélago pero no incluye medidas reales, recursos suficientes ni compromisos verificables para afrontarlos.
En un comunicado, la Federación de Salud del sindicato sostiene que el Gobierno de Canarias presenta un plan “sin metas transformadoras, sin financiación específica y sin un modelo organizativo capaz de revertir el colapso del sistema sanitario”.
La organización señala que el propio diagnóstico del plan reconoce la magnitud de la situación sanitaria y social en las islas, marcada por el deterioro de la salud mental, el aumento de las desigualdades, la superpoblación, el envejecimiento de la población y la precariedad de los servicios públicos.
Críticas a la elaboración del plan
Intersindical afirma además que el documento parte de una “falsa premisa”, ya que asegura que el sindicato no fue consultado durante su elaboración, pese a lo manifestado por el Ejecutivo autonómico.
El sindicato cuestiona varios apartados del proyecto. En materia de salud mental, sostiene que el plan reconoce el aumento del sufrimiento psicológico, los trastornos mentales y la ideación suicida, pero no garantiza un incremento de psicólogos clínicos ni de profesionales especializados, ni el desarrollo de suficientes dispositivos comunitarios o el refuerzo de la Atención Primaria como puerta de entrada al sistema.
Falta de coordinación sociosanitaria
Otro de los aspectos que critica es la situación derivada del envejecimiento de la población y la escasez de plazas sociosanitarias, que a su juicio provoca saturación hospitalaria, pacientes crónicos sin recursos adecuados y familias sobrecargadas con los cuidados.
El sindicato añade que la falta de coordinación entre sanidad y servicios sociales continúa siendo uno de los principales problemas estructurales del sistema sanitario canario.
También denuncia que el plan no aborda la situación de los profesionales sanitarios, que, según afirma, trabajan en un contexto de gran presión asistencial. Intersindical señala que el personal del Servicio Canario de la Salud atiende a una población en aumento —con 600.000 personas más en los últimos 30 años— y a un territorio que recibe unos 18 millones de turistas al año, mientras que en ese mismo periodo solo se han creado alrededor de 100 camas hospitalarias públicas.
Según el sindicato, este contexto genera sobrecarga estructural, precariedad laboral, inestabilidad y rotación del personal, además de desgaste psicológico y abandono profesional.
Reclamaciones al Gobierno
Intersindical concluye que el plan corre el riesgo de convertirse en “un nuevo pliego de papel mojado” y reclama al Gobierno de Canarias más inversión en salud pública y atención primaria, un refuerzo urgente de la salud mental, el desarrollo efectivo del sistema sociosanitario y la mejora de las condiciones laborales y la estabilidad del personal sanitario.
El sindicato afirma que “sin profesionales, sin inversión y sin justicia social no puede existir un sistema sanitario digno para el pueblo canario”.
