El absentismo escolar, las distracciones que provocan las pantallas y la necesidad de reforzar los aprendizajes básicos son tres de los frentes en los que Canarias debe actuar para mejorar sus resultados educativos. Así lo ha defendido este lunes Ismael Sanz Labrador, director del Área de Educación de Funcas, durante su intervención telemática en la jornada PISAr a fondo: de los datos a la acción, organizada por Atlántico Hoy en Las Palmas de Gran Canaria.
El experto ha planteado tres prioridades de política educativa para el Archipiélago: reforzar las competencias básicas de lectura y matemáticas mediante diagnósticos tempranos y tutorías intensivas, aumentar el tiempo efectivo de aprendizaje en las aulas y mejorar la capacidad de los centros educativos, especialmente aquellos que afrontan mayores dificultades.
Sus propuestas parten de los resultados de PISA 2025, que sitúan a Canarias por debajo de la media española en las tres competencias evaluadas. El alumnado canario obtuvo 469 puntos en ciencias, 445 en comprensión lectora y 442 en matemáticas, frente a los 477, 451 y 457 puntos, respectivamente, del conjunto del país.
Tutorías para reforzar lectura y matemáticas
La primera prioridad de Sanz consiste en actuar sobre los aprendizajes básicos antes de que las dificultades se acumulen durante la trayectoria escolar. Para ello, ha defendido combinar la detección temprana de problemas con tutorías intensivas en grupos pequeños y una enseñanza explícita de la lectura y las matemáticas.
El objetivo es que los estudiantes puedan consolidar los conocimientos que no han adquirido en cursos anteriores y recibir una atención más individualizada sin dejar de asistir a sus clases ordinarias.
El experto ha respaldado esta orientación con investigaciones sobre la eficacia de distintas políticas educativas, entre ellas un análisis de 37 especialistas recogido por The New York Times. Según la presentación que ha expuesto durante la jornada, las tutorías en grupos pequeños y la lectura basada en la evidencia científica figuran entre las intervenciones mejor valoradas.
Sanz también ha incidido en la importancia de trabajar la comprensión lectora desde Primaria, ya que sus efectos van más allá de la asignatura de Lengua. Una mayor capacidad para comprender textos facilita también el aprendizaje de otras materias, incluidas las matemáticas.
El absentismo y las pantallas
La segunda prioridad pasa por aumentar el tiempo efectivo de aprendizaje. En este apartado, Sanz ha señalado dos cuestiones que considera relevantes para Canarias: las ausencias escolares y las distracciones relacionadas con el uso de dispositivos digitales.
Según los datos de PISA 2025 recogidos en su presentación, el 48,7% del alumnado canario declaró haber faltado al menos a una clase o a un día completo durante las dos semanas anteriores a la evaluación. El porcentaje es exactamente el mismo que el registrado en España.
El experto ha advertido de la importancia de abordar esta situación, aunque ha matizado que el absentismo no explica por sí solo las diferencias en el rendimiento. De hecho, ha recordado que Madrid, una de las comunidades con mejores resultados educativos, registra un porcentaje de ausencias todavía mayor.
Entre las posibles medidas, ha propuesto mejorar la comunicación con las familias cuando un alumno no acude al centro o falta a clase, de manera que puedan intervenir antes de que el problema se prolongue.
La otra cuestión es la distracción digital. El 32,5% del alumnado canario percibe distracciones frecuentes relacionadas con los dispositivos digitales durante las clases de ciencias, según los datos presentados por Sanz.
El especialista ha defendido que el problema no es cualquier uso de la tecnología, sino su utilización intensiva o como fuente de distracción durante el aprendizaje. Por ello, ha planteado establecer reglas claras sobre el uso de móviles e inteligencia artificial en el entorno educativo.
Sanz ha advertido, no obstante, de que los resultados de PISA no demuestran que las pantallas hayan causado el retroceso de las puntuaciones. La relación entre el uso de la tecnología y el rendimiento debe interpretarse con cautela, aunque la distracción constituye un mecanismo que conviene abordar.
Más apoyos para los centros difíciles
La tercera prioridad consiste en reforzar la capacidad de los centros educativos y mejorar la distribución del profesorado y de los recursos. Sanz ha defendido que los centros con mayores dificultades necesitan apoyos específicos, equipos estables y mejores herramientas de liderazgo pedagógico.
Los datos de PISA reflejan que los equipos directivos canarios perciben una escasez de personal educativo superior a la media española. El índice utilizado en el informe se sitúa en 0,83 en Canarias, frente a 0,65 en España y 0,30 en la OCDE. Se trata de un indicador basado en la percepción de los responsables de los centros, no de un recuento administrativo de vacantes.
Entre las medidas que ha planteado figuran ofrecer incentivos para atraer a docentes con más experiencia a los centros de mayor complejidad, reducir la rotación de los equipos y reforzar el acompañamiento pedagógico.
También ha destacado el valor de que los profesores puedan observar las clases de otros compañeros y recibir comentarios constructivos para mejorar sus métodos de enseñanza. A su juicio, este intercambio profesional puede contribuir a extender las prácticas que funcionan y mejorar el trabajo en el aula.
La equidad no basta
Sanz ha dedicado parte de su intervención a la relación entre el contexto socioeconómico y los resultados educativos. Canarias presenta una de las relaciones más débiles entre el origen socioeconómico del alumnado y sus puntuaciones: el índice socioeconómico y cultural explica el 5,9% de la variación de los resultados en ciencias, frente al 9,2% en España.
El especialista considera que este dato apunta a una fortaleza en términos de equidad, pero ha advertido de que no debe confundirse con un buen rendimiento general.
Al ajustar estadísticamente los resultados por las diferencias socioeconómicas, la puntuación canaria en ciencias pasa de 469 a 478 puntos, mientras que la española aumenta de 477 a 483. La corrección reduce parte de la distancia, pero no la elimina.
La conclusión de Sanz es que Canarias debe mantener su apuesta por la igualdad de oportunidades y, al mismo tiempo, elevar el nivel de aprendizaje de todo el alumnado. El objetivo, según la presentación, es evitar que la equidad sea compatible con unos resultados medios bajos.
Un retroceso menos acusado en matemáticas
El experto también ha destacado un aspecto favorable de la evolución reciente. Entre 2022 y 2025, la puntuación de Canarias en matemáticas descendió cinco puntos, frente a los 16 puntos de caída registrados en España. En el caso del Archipiélago, la variación no es estadísticamente significativa, mientras que el retroceso nacional sí lo es.
Este dato no cambia el diagnóstico sobre el nivel de las competencias, pero permite distinguir entre la situación actual y la tendencia de los últimos años. Para Sanz, Canarias sigue teniendo un margen de mejora importante, especialmente en matemáticas, aunque su evolución reciente no ha sido tan desfavorable como la de otros territorios.
La intervención se enmarca en la jornada 'PISAr a fondo', que reúne a especialistas, responsables institucionales y profesionales del sector educativo para analizar los resultados de PISA y plantear medidas aplicables a las Islas. El encuentro continuará con experiencias de refuerzo educativo y un laboratorio participativo destinado a elaborar una hoja de ruta con propuestas de mejora.
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