¿Qué ocurrió en el universo cuando apenas había nacido? ¿Cómo era el cosmos cuando todavía no existían estrellas, galaxias ni planetas? Un nuevo experimento internacional que se instalará en Tenerife intentará acercarse a esas respuestas estudiando una señal que lleva viajando por el espacio desde hace casi 13.800 millones de años.
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), la Universidad de Milán y el Instituto Nacional de Física Nuclear de Italia han firmado un convenio para instalar y operar en el Observatorio del Teide el experimento LSPE/STRIP, un telescopio diseñado para observar la radiación cósmica de fondo de microondas, considerada la luz más antigua que puede estudiarse del universo.
Una foto de infancia
Esa radiación funciona como una fotografía de la infancia del cosmos. Aunque fue emitida cientos de miles de años después del Big Bang, conserva rastros de fenómenos mucho más antiguos. Los investigadores la analizan del mismo modo que un geólogo estudia las capas de una montaña para reconstruir acontecimientos ocurridos millones de años atrás.
El proyecto italiano buscará un patrón extremadamente tenue en esa radiación, conocido entre los científicos como polarización de modo B. Detectarlo ayudaría a comprender qué sucedió durante los primeros instantes de la historia del universo, cuando toda la materia y la energía existentes estaban concentradas en un espacio diminuto.
Como las ondas de agua
Para entender la dificultad de la tarea basta una comparación. Sería parecido a intentar identificar la vibración producida por una piedra lanzada a un lago después de que hayan pasado miles de años y el agua haya sido agitada por innumerables corrientes. La señal que persigue STRIP es tan débil que queda parcialmente oculta por emisiones procedentes de nuestra propia galaxia.
El telescopio que se instalará en Tenerife tendrá un espejo de 1,5 metros y observará el cielo en frecuencias de 42 y 90 gigahercios. Girará de forma continua mientras escanea una amplia región celeste. Sus detectores trabajarán a temperaturas cercanas a los 20 grados por encima del cero absoluto, unos 253 grados bajo cero, para minimizar cualquier interferencia que pueda alterar las mediciones.
LSPE
STRIP forma parte de LSPE, un programa científico impulsado por Italia que combina observaciones realizadas desde tierra con otras efectuadas mediante instrumentos transportados por globos estratosféricos. Ambos sistemas observarán las mismas regiones del cielo en distintas frecuencias para obtener una imagen más precisa de las señales que buscan los investigadores.
La elección del Observatorio del Teide responde a las condiciones atmosféricas de la alta montaña tinerfeña. La escasa humedad y la calidad del cielo convierten a este emplazamiento en uno de los lugares más adecuados de Europa para realizar observaciones de este tipo.
Los papeles de cada cual
Según el convenio, la Universidad de Milán coordinará la colaboración científica y será responsable de la operación del experimento. El Instituto Nacional de Física Nuclear aportará componentes del telescopio y apoyo técnico, mientras que el Instituto de Astrofísica de Canarias facilitará el emplazamiento, las infraestructuras y los servicios necesarios para su funcionamiento.
Los científicos esperan que las observaciones permitan reconstruir con mayor precisión algunos de los procesos físicos que marcaron el nacimiento y la evolución temprana del universo, utilizando para ello una luz que comenzó su viaje cuando el cosmos era todavía un lugar muy distinto al que conocemos hoy.
