Javier Jiménez, productor canario evacuado de Mali tras los ataques de Al Qaeda./ ARCHIVO
Javier Jiménez, productor canario evacuado de Mali tras los ataques de Al Qaeda./ ARCHIVO

Javier Jiménez, canario evacuado de Mali tras el ataque de Al Qaeda: "Un convoy militar nos escoltó"

Javier Jiménez formaba parte de un grupo de trabajo de canarios en Bamako, en colaboración con Casa África

Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

El productor canario Javier Jiménez ha relatado este lunes cómo vivió los momentos de tensión en Bamako (Mali) tras el ataque paramilitar perpetrado este fin de semana por guerrilleros yihadistas de Al Qaeda, que obligó a evacuar a ciudadanos españoles. Lo ha hecho en una entrevista en directo en el Canal 24 Horas desde la terminal T4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, mientras esperaba un vuelo con destino a Tenerife tras haber sido evacuado de la capital maliense.

Jiménez ha narrado que se encontraba en Bamako participando en un encuentro profesional cuando, durante la noche del viernes al sábado, él y el resto de asistentes escucharon un fuerte estruendo cuyo origen desconocían. “En torno a las 20:00, 20:30 del viernes al sábado [...] escuchamos un fuerte estruendo, un fuerte golpe, no sabíamos exactamente a qué podía deberse”, ha explicado.

Horas de incertidumbre en el hotel

La incertidumbre se prolongó durante las primeras horas. “Tuvo alguna réplica posterior [...]. Divagamos en torno a qué podía haber sido ese fuerte impacto”, señaló. Poco después, fue el embajador de España en Mali quien confirmó lo ocurrido y dio instrucciones al grupo. “Fue quien nos dio la noticia cierta de qué era lo que había ocurrido”, indicó.

A partir de ese momento, los españoles desplazados siguieron las indicaciones de la embajada, que coordinó la respuesta en medio de la creciente tensión en el país. Las autoridades malienses decretaron un toque de queda esa misma noche, lo que alteró los planes de salida previstos.

El toque de queda complica la salida

“El vuelo [...] salía esa madrugada en torno a las dos o tres, pero el toque de queda se prolongaba desde las nueve de la noche hasta las seis de la mañana, con lo cual era imposible volar”, ha explicado Jiménez. Finalmente, se reorganizó la evacuación en un horario que permitiera el traslado.

El productor reconoce que la situación generó inquietud, aunque destaca la rapidez de la información recibida. “Tuvimos algo de incertidumbre ligada también a miedo [...] pero tuvimos buena información y rápida por parte de la embajada”, ha afirmado, mencionando también el apoyo de Casa África y de periodistas presentes en el lugar.

Evacuación bajo escolta

La evacuación se llevó a cabo con un dispositivo de seguridad reforzado. “Un convoy nos escoltó a todos los ciudadanos [...] hasta el aeropuerto”, relató. “Fue algo que, dadas las circunstancias, nos reforzó en materia de seguridad”.

Durante el trayecto, Jiménez percibió una cierta normalidad en la vida cotidiana de la ciudad, pese a los ataques. “La vida continuaba [...] la población seguía ocupando las calles, conduciendo, viviendo el país”, señaló, aunque también observó una mayor presencia de fuerzas de seguridad en los accesos al aeropuerto.

Repunte de la violencia en el Sahel

El ataque en Bamako se enmarca en una nueva ofensiva de grupos yihadistas en el Sahel, especialmente de la filial de Al Qaeda en la región, que ha intensificado sus acciones en Mali en los últimos meses. El ataque se produjo contra posiciones sensibles en la capital, lo que llevó a activar protocolos de seguridad y restricciones inmediatas como el toque de queda.

Este repunte de la violencia supone un cambio relevante en el patrón de actuación de estos grupos, que en los últimos años habían concentrado gran parte de sus operaciones en zonas rurales o periféricas y que ahora vuelven a golpear entornos urbanos como Bamako. Analistas señalan que este tipo de acciones buscan demostrar capacidad operativa en la capital y generar un impacto político y mediático mayor.

Inestabilidad y riesgo para extranjeros

La situación ha obligado a reforzar las medidas de seguridad en la ciudad y ha activado mecanismos de evacuación para ciudadanos extranjeros. En el caso español, la Embajada de España en Mali organizó la salida de los nacionales que se encontraban en el país, entre ellos profesionales vinculados al evento en el que participaba Jiménez.

El contexto general en Mali sigue marcado por la inestabilidad política y la presencia de múltiples actores armados en el territorio, lo que complica el control de la seguridad por parte de las autoridades y mantiene un escenario de riesgo que afecta tanto a la población local como a visitantes internacionales.