La llegada de personas migrantes a Canarias por vía marítima cayó un 67,2% durante la primera mitad de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Según el último balance del Ministerio del Interior, entre enero y junio llegaron al Archipiélago 3.708 personas en pateras y cayucos, frente a las 11.321 registradas en los seis primeros meses de 2025.
Menos cayucos hacia Canarias
El descenso también se nota en el número de embarcaciones. En la primera mitad de 2025 arribaron a Canarias 186 pateras y cayucos, mientras que en lo que va de año lo han hecho 49.
Las Islas son el territorio donde más han bajado las llegadas por mar, dentro de un descenso generalizado en casi todas las rutas marítimas hacia España.
Descenso general en España
En el conjunto del país, junio cerró con la llegada de 12.138 personas migrantes por vías irregulares, lo que supone un 32,5% menos que en el mismo periodo de 2025, cuando fueron 17.990.
La mayoría de las entradas se produjeron por mar, con 9.440 personas, aunque esta cifra también baja un 44,2% respecto al año anterior. Entre el 1 de enero y el 30 de junio llegaron a España 371 pateras y cayucos, frente a las 542 del mismo periodo de 2025.
Baleares baja y la Península sube
En Baleares, el flujo también descendió, aunque de forma más moderada. Llegaron 2.631 personas, un 12,7% menos que las 3.015 registradas en la primera mitad del año pasado.
La excepción está en la Península, donde las llegadas por mar aumentaron un 19,38%, hasta las 3.086 personas. Sin embargo, lo hicieron en menos embarcaciones: 180 frente a las 198 de 2025.
Aumentan las entradas en Ceuta
Las llegadas marítimas a las ciudades autónomas fueron muy reducidas: ninguna en Ceuta y 15 personas en Melilla.
El cambio se observa en las entradas por vía terrestre, incluidas las llegadas a nado. En Ceuta accedieron 2.582 personas, un 164% más que en 2025, mientras que en Melilla lo hicieron 116, un 43,2% más.
Una parte pequeña del total
Las llegadas irregulares representan solo un 6% del total de entradas de personas extranjeras a España.
Además, muchas de las personas que llegan por estas vías son solicitantes de protección internacional que huyen de conflictos, persecución, violencia o graves vulneraciones de derechos humanos en sus países de origen.