La ruta canaria de inmigración registró durante los primeros cuatro meses de 2026 el mayor descenso de llegada de personas migrantes irregulares hacia la Unión Europea. Según los datos preliminares de la agencia europea de control fronterizo, el número de personas detectadas en esta vía migratoria cayó un 78% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta situarse en alrededor de 2.300 personas migrantes.
Frontex atribuye esta caída principalmente a las medidas preventivas impulsadas por Mauritania, y más recientemente por Senegal y Gambia, en cooperación con España y la Unión Europea, que han reducido significativamente las salidas hacia Canarias.
Un ruta adaptable
Pese al descenso, la agencia europea advierte de que las redes de tráfico de personas “siguen siendo adaptables” y recuerda que la actividad migratoria en esta ruta continúa siendo “volátil” y puede cambiar rápidamente dependiendo de las condiciones políticas, económicas o meteorológicas.
La disminución de llegadas a Canarias se produce en un contexto general de caída de la migración irregular hacia la Unión Europea. En total, durante los cuatro primeros meses de 2026 se contabilizaron algo más de 28.500 personas migrantes llegadas de forma irregular a territorio comunitario, un 40 % menos que en el mismo periodo del año pasado.
El Mediterráneo concentra la mayor presión migratoria
Según Frontex, las rutas más transitadas continúan siendo el Mediterráneo central y el Mediterráneo oriental, que concentran cada una alrededor de un tercio de todas las llegadas irregulares a territorio comunitario.
El Mediterráneo central se mantuvo como la principal vía de entrada hacia Europa, con unas 8.500 personas migrantes detectadas, aunque también registró un descenso del 46%. Libia siguió siendo el principal punto de salida, mientras que las principales nacionalidades detectadas fueron bangladesíes, somalíes y sudaneses.
Por su parte, el Mediterráneo oriental contabilizó alrededor de 8.400 personas migrantes, un 32% menos que el año anterior. Sin embargo, Frontex alerta de que algunos corredores continúan activos, especialmente la ruta marítima entre Libia y la isla griega de Creta.
Aumentan las llegadas por el Mediterráneo occidental
La única gran ruta migratoria que registró un aumento fue el Mediterráneo occidental, con alrededor de 5.200 personas migrantes detectadas, un 50 % más que en 2025.
La agencia europea explica que este incremento está impulsado principalmente por las salidas desde Argelia y por el endurecimiento de los controles en Marruecos y en otras rutas vecinas de África occidental y del Mediterráneo central, lo que ha desplazado parte de la presión migratoria hacia las costas argelinas.
Mientras tanto, la ruta de los Balcanes Occidentales registró unas 2.800 personas detectadas, un 19 % menos, aunque Frontex prevé una mayor presión durante los próximos meses debido a la mejora de las condiciones meteorológicas y al incremento de los movimientos secundarios vinculados al Mediterráneo oriental.
Más de 1.200 muertos en el Mediterráneo
Pese al descenso global de llegadas irregulares, Frontex y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advierten de que el coste humano sigue siendo “devastador”. Según los datos de la OIM, más de 1.200 personas han muerto en el Mediterráneo en lo que va de año mientras intentaban alcanzar territorio europeo.
La agencia europea denuncia que las redes de tráfico de personas continúan enviando a personas migrantes en embarcaciones precarias y sobrecargadas, sin tener en cuenta las condiciones meteorológicas ni los riesgos para la vida humana.
Oriente Medio preocupa a la UE
Frontex también alertó de que la situación de seguridad en Oriente Medio sigue representando un riesgo para el panorama migratorio europeo. La agencia considera especialmente preocupante la inestabilidad persistente en Líbano, así como el riesgo de nuevas salidas marítimas hacia Chipre y otros destinos del Mediterráneo.
Actualmente, Frontex mantiene desplegados más de 3.800 agentes en las fronteras exteriores de la Unión Europea para apoyar a las autoridades nacionales tanto en el control migratorio como en las operaciones de salvamento marítimo.
