Canarias ampliará durante el curso 2026-2027 el alcance del Proyecto Matemáticas Newton hasta los 253 centros educativos y unos 4.200 docentes, con el objetivo de mejorar el aprendizaje de esta materia desde las primeras etapas escolares. La iniciativa apuesta por formar al profesorado, acompañarlo dentro del aula y ofrecer recursos para cambiar la manera en que el alumnado aprende matemáticas.
Así lo ha explicado este lunes Ana Rosa Díaz Rodríguez, coordinadora del Área de Fomento de la Competencia Matemática del Gobierno de Canarias, durante la jornada PISAr a fondo: de los datos a la acción, organizada por Atlántico Hoy en Las Palmas de Gran Canaria.
La responsable ha defendido que la mejora no depende únicamente de que los estudiantes practiquen más ejercicios, sino también de transformar la enseñanza y ayudarles a comprender los conceptos, razonar y aplicar lo aprendido. Para ello, el proyecto exige la implicación del conjunto del centro y no solo de los profesores que imparten Matemáticas.
"Todo el mundo puede aprender matemáticas y matemáticas de calidad", ha subrayado Díaz, que considera necesario cambiar las experiencias negativas que todavía arrastran muchos estudiantes y familias con esta asignatura.
Más centros y docentes
El Proyecto Matemáticas Newton en Canarias está dirigido a las etapas de Educación Infantil, Primaria y Secundaria. Su implantación ha crecido de forma progresiva desde el curso 2017-2018, cuando participaban 50 centros y 378 docentes.
Según las cifras presentadas por Díaz, la iniciativa pasó de 191 centros y 2.803 docentes en 2025-2026 a 253 centros y alrededor de 4.200 docentes en 2026-2027. La presentación también refleja un aumento de los talleres dirigidos a las familias, que pasaron de 69 en el curso 2024-2025 a 507 en el siguiente. Para el actual, el objetivo es alcanzar los 600.
La ampliación busca que el proyecto llegue a más comunidades educativas y consolide un modelo de trabajo compartido. La Consejería pide que todos los docentes que impartan Matemáticas o intervengan de alguna manera en su aprendizaje participen en la formación, incluidos los profesionales de apoyo y de necesidades específicas de apoyo educativo.
Acompañamiento dentro del aula
Una de las principales líneas de trabajo es la formación del profesorado, que se combina con horas de apoyo y coordinación, asesoramiento y acompañamiento directo en las clases.
Díaz ha destacado que esta última medida es la que consideran más transformadora. Consiste en que docentes con experiencia y formación específica, que ejercen como mentores, entren en las aulas junto al profesorado para poner en práctica las metodologías trabajadas durante la formación.
La iniciativa permite que los profesores vean cómo se desarrollan las actividades con el alumnado y puedan resolver dudas sobre su aplicación. Según ha explicado la coordinadora, los mentores acuden cada 15 días a los centros para proponer tareas, acompañar el proceso y ayudar a consolidar los cambios metodológicos.
El proyecto incluye también horas de apoyo para reforzar el aprendizaje. Durante este curso, estas se destinan a los niveles de tercero y cuarto de Primaria, además de una dotación económica para adquirir materiales manipulativos, como regletas y otros recursos que permiten trabajar los conceptos matemáticos de forma práctica.
La iniciativa contempla asimismo una figura de referencia en cada centro que pueda asesorar al resto del profesorado y mantener la continuidad del proyecto.
Implicar a las familias
El programa también incorpora talleres para las familias, una medida que Díaz considera importante para que los hogares comprendan cómo se está enseñando matemáticas y puedan acompañar el aprendizaje de sus hijos.
La responsable ha aclarado que el objetivo no es trasladar a los padres la responsabilidad de enseñar la asignatura, sino ayudarles a entender las nuevas metodologías y a mantener una relación positiva con la materia.
En ocasiones, ha explicado, las propias familias reproducen experiencias negativas con las matemáticas al transmitir a sus hijos que se trata de una asignatura difícil o que nunca se les ha dado bien. El proyecto pretende cambiar esa percepción y favorecer que los estudiantes afronten el aprendizaje con mayor confianza.
Por ello, los talleres buscan que los familiares experimenten las actividades que realizan los alumnos en clase y comprendan cómo pueden interesarse por lo que han aprendido, pedirles que lo expliquen o acompañarlos sin generar una presión adicional.
Un compromiso de todo el centro
Díaz ha insistido en que Matemáticas Newton no puede depender de la iniciativa individual de un docente. Para que funcione, debe integrarse en la planificación general del centro y contar con el respaldo de los equipos directivos.
Esto implica organizar los horarios para facilitar la formación, permitir que varios profesores compartan las sesiones de acompañamiento y coordinar la aplicación de las propuestas. El Gobierno regional también ofrece recursos, materiales y asesoramiento para adaptar la iniciativa a las características de cada comunidad educativa.
La formación se desarrolla mediante modalidades presenciales y a distancia, una fórmula que permite llegar a profesorado de las distintas islas. El área responsable también ha puesto en marcha un blog con materiales, vídeos y propuestas de evaluación para facilitar que los docentes puedan utilizar estos recursos sin tener que elaborarlos desde cero.
Sin resultados globales todavía
La coordinadora ha explicado que el proyecto cuenta con mecanismos de evaluación interna y externa. La primera incluye cuestionarios de valoración sobre la formación, el acompañamiento y los talleres familiares, mientras que la evaluación externa corresponde a la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa (ACCUEE).
En el momento de su intervención, el área estaba a la espera del informe anual correspondiente al curso anterior. Díaz ha señalado que existen centros en los que se observa una evolución positiva cuando se cumplen las condiciones y los compromisos establecidos, aunque todavía no dispone de resultados globales que permitan atribuir una mejora generalizada al proyecto.
La responsable ha expuesto también la evolución de un centro educativo concreto, pero ha advertido de que los cambios en las pruebas y en los cursos evaluados impiden comparar directamente todos los datos de la serie.
El objetivo, ha defendido, es mantener un proceso de formación, aplicación y evaluación que permita comprobar qué medidas funcionan y extenderlas progresivamente. La iniciativa busca, en definitiva, que la mejora de la competencia matemática no dependa de actuaciones aisladas, sino de un trabajo sostenido que implique a docentes, equipos directivos y familias.
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