Los patinetes eléctricos y el resto de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) dejan atrás la falta de uniformidad normativa. La entrada en vigor de la Ley 5/2025 establece por primera vez un marco común en todo el territorio nacional que redefine las reglas del juego para usuarios y empresas, especialmente en zonas turísticas como Canarias.
La nueva regulación introduce obligaciones administrativas y técnicas que equiparan a los VMP, en determinados aspectos, a otros medios de transporte ya consolidados en el sistema legal español.
Seguro y registro
A partir de ahora, todos los VMP deberán contar con seguro obligatorio, disponer de un certificado de características técnicas y llevar una identificación visible similar a una matrícula. Además, deberán estar inscritos en el registro habilitado por la Dirección General de Tráfico (DGT).
La norma define estos vehículos como medios de una sola plaza, impulsados exclusivamente por motor eléctrico y con una velocidad máxima situada entre 6 y 25 kilómetros por hora. Para circular legalmente deberán figurar en el nuevo Registro de Vehículos Personales Ligeros y portar una etiqueta identificativa visible con su número de inscripción.
Plazo hasta 2027
Los modelos que aún no estén certificados podrán acogerse a una autorización temporal, válida únicamente hasta el 22 de enero de 2027. A partir de esa fecha, solo podrán circular aquellos patinetes que cumplan íntegramente con los requisitos técnicos exigidos por la normativa estatal.
Este periodo transitorio busca facilitar la adaptación del sector, aunque supone un reto para muchas empresas de alquiler que operan en destinos turísticos.
Normas más estrictas
La ley también endurece las condiciones de uso. Se prohíbe circular por aceras, se limita la velocidad a los márgenes establecidos, se exige el uso de luces y se prohíbe utilizar el teléfono móvil o auriculares durante la conducción.
Asimismo, se establece tolerancia cero al consumo de alcohol y drogas, se limita el uso a una sola persona por vehículo y se obliga a estacionar exclusivamente en espacios habilitados.
Impacto en Canarias
En municipios como Adeje, Arona o Santa Cruz de Tenerife, donde el uso intensivo de patinetes eléctricos ha generado conflictos en los últimos años, la nueva normativa estatal llega tras múltiples quejas vecinales por estacionamientos indebidos y circulación por zonas peatonales.
El sur de Tenerife, especialmente en áreas turísticas, ha sido uno de los focos de debate en torno a la convivencia entre peatones, ciclistas y usuarios de VMP.
Ordenanzas locales
Algunos ayuntamientos ya habían comenzado a regular esta realidad antes de la aprobación de la ley estatal. Adeje, por ejemplo, inició la tramitación de una ordenanza específica dentro de su Plan de Movilidad Urbana Sostenible, convirtiéndose en el segundo municipio de la isla en avanzar en esta línea tras la capital.
Solo en 2023, el consistorio adejero retiró más de 4.000 patinetes de la vía pública por incumplimientos de la normativa local. En el conjunto de Canarias, la cifra supera los 15.000 vehículos retirados en los últimos tres años.
Con la entrada en vigor de la Ley 5/2025, el uso del patinete eléctrico queda definitivamente integrado en un marco normativo común. El reto ahora será su aplicación efectiva en municipios con alta presión turística y en un territorio fragmentado como el canario, donde la movilidad urbana sigue evolucionando a gran velocidad.
