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Imagen del Valle de Agaete./TripAdvisor

Ni Brasil ni Colombia: el mejor café del mundo está en un valle de Canarias que enamoró a la ONU

Este municipio ha sido reconocido por ONU Turismo como uno de los Best Tourism Villages 2025, una distinción que premia a los destinos rurales que apuestan por la sostenibilidad, la autenticidad y la conservación de sus tradiciones

El mapa del café mundial suele señalar siempre los mismos destinos. Países lejanos, climas tropicales, plantaciones que parecen sacadas de otro continente: Brasil (mayor productor), Colombia (reconocido por su suavidad), Etiopía (cuna del café), VietnamHonduras e Indonesia. Sin embargo, hay un lugar mucho más cerca de lo que muchos imaginan donde esta bebida adquiere un significado distinto.

No es solo una cuestión de sabor. Tampoco de producción. Es una historia de resistencia, de tradición y de un modelo de vida que ha sobrevivido al paso del tiempo entre montañas volcánicas y brumas atlánticas.

Valle único

El Valle de Agaete, en el noroeste de Gran Canaria, es el único lugar de Europa donde se cultiva café de forma tradicional, una singularidad que lo ha convertido en uno de los enclaves más especiales del archipiélago.

Este municipio ha sido reconocido por ONU Turismo como uno de los Best Tourism Villages 2025, una distinción que premia a los destinos rurales que apuestan por la sostenibilidad, la autenticidad y la conservación de sus tradiciones.

Con apenas 6.000 habitantes, Agaete combina paisaje volcánico, mar y agricultura en un entorno que va desde las cumbres hasta el Atlántico.

Café único

El café de Agaete es una rareza a nivel mundial.

Se cultiva en pequeñas cantidades —apenas 1.500 kilos al año— bajo la sombra de árboles como naranjos, mangos, aguacates o guayabos, en un sistema agrícola tradicional que apenas ha cambiado con el tiempo.

La variedad utilizada es la arábica Typica, una de las más antiguas y valoradas por su calidad, aunque hoy en día está en desuso en gran parte del mundo.

Su principal característica es un perfil suave, aromático y afrutado, muy distinto al café industrial.

Finca La Laja

El epicentro de esta producción se encuentra en la Finca La Laja, en Agaete, donde se mantiene vivo el legado cafetero de la isla.

Rodeada por el macizo de Tamadaba, uno de los pinares más antiguos de Canarias, esta finca combina el cultivo de café con viñedos y frutales, en un modelo de economía local y sostenible.

Aquí, todo el proceso se realiza de forma artesanal:

  • Recolección manual de las semillas
  • Secado natural durante semanas
  • Tostado controlado varias veces por semana

La producción es limitada y se destina exclusivamente al consumo local.

Origen histórico

La historia del café en Canarias se remonta al siglo XVIII.

Las primeras semillas llegaron a Tenerife por iniciativa de Carlos III, pero fue en Agaete donde el cultivo encontró las condiciones ideales para prosperar.

Con el tiempo, los propios vecinos comenzaron a plantar cafetos en sus terrenos, dando lugar a una tradición que ha perdurado durante siglos.

Modelo sostenible

El reconocimiento de ONU Turismo no solo responde a este cultivo singular.

El Valle de Agaete representa un modelo de desarrollo basado en:

  • Producción local
  • Turismo sostenible
  • Conservación del entorno natural

Todo ello en un territorio donde conviven cafetales, viñedos y frutales, manteniendo viva la economía rural.