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Un aula Enclave de un colegio de Canarias / GOBIERNO DE CANARIAS

“Ningún niño debe sobrar”: las familias de alumnado con necesidades especiales salen a la calle a reclamar “recursos reales” en Canarias

La Plataforma Canaria por la Educación Inclusiva y ANPE alertan de aulas desbordadas, falta de apoyos y recursos que no crecen al ritmo del alumnado con necesidades específicas

La educación inclusiva vuelve a ocupar el centro del debate educativo en Canarias. Familias de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) han convocado una manifestación el próximo 14 de junio, a las 11:00 horas, con protestas simultáneas en Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, para reclamar una escuela pública “digna, inclusiva y con recursos reales”. 

La movilización no interpela solo a las familias del alumnado con discapacidad o con necesidades específicas. También apunta a una realidad que atraviesa a toda la educación pública: aulas cada vez más diversas, profesorado desbordado y recursos que, según familias y sindicatos, no crecen al mismo ritmo que las necesidades de los centros.

Recursos que no llegan

Carolina Buriticá, madre de una niña con síndrome de Down y presidenta de la Plataforma Canaria por la Educación Inclusiva, resume la situación como “desbordante”. Asegura que el alumnado NEAE y con discapacidad está sufriendo las consecuencias de la falta de medios en la escuela pública. “Estamos constantemente escuchando que esta es la Consejería que más recursos ha dado, pero nosotros en las aulas no lo vivimos”, señala.

La presidenta de la plataforma denuncia que, cuando faltan apoyos, los primeros en pagar las consecuencias son los niños y niñas que más atención necesitan. “No puede seguir pasando que se puedan seguir violando los derechos de un colectivo con la excusa de la falta de recursos”, afirma.

Sin atención adecuada

Entre las principales reclamaciones de las familias están la falta de auxiliares educativos, especialistas, apoyos dentro del aula ordinaria y personal suficiente para atender la diversidad real de los centros. Buriticá explica que muchas familias se encuentran con negativas cuando solicitan un auxiliar y critica que no todas las discapacidades tengan acceso a este recurso.

También cuestiona que el sistema empuje a parte del alumnado fuera del aula ordinaria sin garantizar después una atención adecuada en otros espacios. “No están dentro del aula ordinaria, no están en el aula en clave, no están en el colegio de educación especial. ¿Qué hacemos con nuestros niños? Porque en ninguna parte tienen recursos”, resume.

Personal auxiliar destinado a la atención del alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) / GOBIERNO DE CANARIAS

El impacto en las familias

Para las familias, el problema no es solo académico. Buriticá habla de madres agotadas, familias desgastadas y niños que acaban apartados de la vida cotidiana del centro. “La principal consecuencia es la exclusión”, advierte.

La plataforma denuncia que, en ocasiones, las familias reciben llamadas para recoger a sus hijos cuando hay una crisis o cuando el centro no cuenta con personal suficiente para atenderlos. Para la plataforma, esa situación demuestra que el sistema no está preparado con los recursos necesarios.

El profesorado, desbordado

Desde ANPE Canarias, Pedro Crespo coincide en que existe un “desajuste creciente” entre el aumento del alumnado con necesidades específicas y los recursos disponibles. Según los datos publicados por la Consejería y recogidos por el sindicato, a principios de este curso había 33.085 alumnos y alumnas con NEAE en los centros públicos de Canarias, un 56% más que hace cinco años.

En ese contexto, reclama más docentes, más auxiliares educativos, más especialistas de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Orientación, además de más tiempo para coordinarse, preparar materiales y formarse.

Menos ratios y más apoyos

Una de las principales demandas de ANPE es que el alumnado NEAE cuente doble a efectos de ratio. Crespo explica que un solo alumno con necesidades específicas requiere una atención importante, pero que en muchas aulas hay cinco, seis o incluso más estudiantes con diferentes necesidades.

“Esto es inabordable en la mayor parte de los casos”, señala el sindicato. Por eso pide que por cada alumno o alumna con NEAE la ratio baje en una unidad. Para ANPE, no se trata solo de mejorar la atención a ese alumnado, sino de permitir que el profesorado pueda atender mejor al conjunto de la clase.

En la imagen, una profesora imparte clase en un aula / EFE

Una medida todavía insuficiente

La Consejería de Educación ha anunciado que, a partir del próximo curso, el alumnado con discapacidad o con trastornos graves de conducta, comunicación o lenguaje contará doble a efectos de ratio. ANPE valora la medida, pero la considera insuficiente porque, según recuerda Crespo, ese grupo representa solo un tercio del total del alumnado NEAE.

El sindicato asegura que ya ha trasladado esta cuestión al consejero de Educación y a su equipo en dos reuniones recientes. La Consejería, según ANPE, se ha comprometido a estudiar la ampliación de la medida a más alumnado con necesidades específicas, aunque todavía no hay garantías de que finalmente se aplique.

"Ningún niño debe sobrar"

Familias y profesorado coinciden en una idea de fondo: la inclusión no puede quedarse en el papel. Buriticá insiste en que abrir más aulas en clave no puede convertirse en la respuesta automática si eso supone apartar al alumnado de su entorno ordinario sin dotarlo de los apoyos necesarios.

“Si se dota de recursos a toda educación, no habría ningún colectivo de niños que sobre, porque ningún niño debe sobrar”, resume la presidenta de la Plataforma Canaria por la Educación Inclusiva. “La responsabilidad no es ni de las familias ni de los docentes, es de la Consejería de garantizar que la escuela funcione”, sostiene. Esas serán las ideas que las familias llevarán a la calle el próximo 14 de junio.