El obispo de Canarias, José Mazuelos, ha advertido este miércoles de la dureza de la ruta migratoria atlántica y ha defendido la necesidad de reforzar la acogida de personas migrantes con una reflexión contundente: “Habría que meter a mucha gente en un cayuco cinco días para ver cómo llegan”.
El pronunciamiento se produjo en un encuentro informativo celebrado en Madrid, en el marco de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, donde se abordó la situación migratoria en el archipiélago.
Llamamiento a la acogida
Mazuelos ha subrayado que las personas migrantes deben ser atendidas desde una perspectiva humanitaria. “Habrá que acogerlos y cuidarlos”, ha insistido, lamentando que en ocasiones se les trate como cifras y no como personas.
El obispo ha puesto el foco en las condiciones extremas que afrontan quienes realizan la travesía hacia Canarias, una de las rutas más peligrosas hacia Europa.
Canarias, puerta de entrada
Por su parte, el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, ha recordado que el archipiélago actúa como frontera sur de Europa, lo que genera una presión constante sobre los recursos disponibles.
Como ejemplo, ha señalado el caso de El Hierro, que con unos 9.000 habitantes recibió más de 25.000 migrantes en 2025, lo que evidencia la magnitud del fenómeno.
Visita del Papa
Ambos representantes eclesiásticos han vinculado este contexto con la próxima visita del papa a España, prevista para junio, que servirá para visibilizar a nivel internacional la realidad migratoria en Canarias.
Mazuelos ha insistido en que el viaje tendrá un carácter pastoral y ha pedido evitar su utilización en clave política.