La presencia del papa León XIV a Canarias ha reabierto el debate sobre la conciliación de las familias cuando se suspenden las clases. El pontífice estará los días 11 y 12 de junio en el Archipiélago, dos jornadas donde se plantea la suspensión de las clases para evitar el colapso de las carreteras.
Sergio De la Fe, representante de las familias en la escuela pública de las Islas, señala que necesitan medidas para facilitar la labor de los padres cuando los menores deban quedarse en casa ante una situación sobrevenida —sea una visita de Estado, una borrasca o una alerta por altas temperaturas—.
"Solución estructural"
“La cuestión es que cuando estas circunstancias se dan, no hay una solución estructural acorde a las necesidades de la sociedad en la que vivimos”, resalta. Señala que el problema debe abordarse desde todos los puntos de vista y que las instituciones lleguen a acuerdos para dar “una solución integral”.
“Porque esto afecta”, prosigue, “no solo al ámbito educativo, sino también al laboral y al social”. De la Fe apunta que uno de los principales inconvenientes está en que hay hogares con varios menores de distintas edades y todos requieren de un dispositivo para seguir las clases telemáticas.
Políticas de conciliación
Se trata de una realidad a la que se puede sumar la necesidad de los padres de un ordenador que les permita teletrabajar. “Los docentes canarios también tienen familia e hijos en edad escolar”, dice. “Van a necesitar equipos y quedarse en casa mientras están también dando clases”, añade.
Indica que no importa si la visita del papa se sabe con antelación o que se pudiera prever antes el clima, porque al llegar el día señalado seguirá sin haber políticas de conciliación integrales que hagan que la sociedad siga funcionando de una manera normal.
Situación que se repite
“Seguirá habiendo indefensión y seguirá existiendo la reivindicación de políticas de conciliación reales que den respuesta a estos problemas cuando surjan”, destaca el representante de las familias en la escuela pública de Canarias. Asegura que no tiene la “receta” para arreglarlo, pero pide que se reúnan quienes puedan hacerlo.
“Hay que sentarse y llegar a soluciones porque es una cuestión que se repite en el tiempo”, sostiene. Cree que seguirá siendo así si se continúa esquivando por parte las administraciones. Apuesta por una respuesta “multiestructural” que nadie resuelva “en solitario”.

¿Qué dice Educación?
Atlántico Hoy se ha puesto en contacto con la Consejería de Educación y las fuentes consultadas aseguran que las medidas de ayudas a la conciliación no son de su competencia: “Eso ya es un tema del Ministerio de Trabajo y de los derechos de los trabajadores”.
De la Fe lamenta también que las clases online se resuelven con “un enorme paquete de deberes” para que “el niño y su familia hagan lo que puedan”. “Los paquetes de deberes son algo completamente injusto y que delegan en padres y madres una formación académica para la que a lo mejor no están ni siquiera preparados”, apostilla.
Los profesores
Desde Educación indican que “la formación telemática la adapta cada centro y docente a lo que considere, igual que los deberes”. “No podemos entrar en cómo imparte la docencia cada profesor”, agrega.
En cuanto a los profesores, Iván Torres, portavoz del sindicato STEC-IC, apunta que la Consejería saca los protocolos para la suspensión de clases “a cuenta gotas”. Pide que los colegios e institutos reciban las instrucciones con tiempo suficiente y con un procedimiento centralizado ante posibles riesgos.
Protocolos
“Venga el papa, una borrasca o una ola de calor”, afirma. Por otro lado, sostiene que el protocolo ante las altas temperaturas deja en manos de los centros la decisión de cerrar o no.
Desde la Consejería, por su parte, niegan que no exista un protocolo definido. “Claro que lo hay, y nos regimos por las recomendaciones de la Dirección General de Emergencias y Protección Civil”, afirma. “Los centros no deciden si cerrar o no, no tienen delegada esa decisión”, añaden.
“En caso de altas temperaturas también hay un protocolo que deben seguir y es diferente a lo sucedido con la borrasca Therese. En la borrasca había avisos y recomendaciones de la Dirección General de Emergencias y Protección Civil”, sentencian.