La Guardia Civil ha investigado a cinco personas por el robo sistemático de lubinas en una piscifactoría del Castillo del Romeral, en San Bartolomé de Tirajana, y su posterior comercialización ilegal en establecimientos de restauración del sur de Gran Canaria. La operación, denominada "Seabass", ha permitido retirar del mercado 40,2 kilos de pescado de procedencia ilícita y detectar un riesgo para la salud pública en uno de los locales inspeccionados.
Según ha informado la Guardia Civil, los robos se producían desde mayo en las instalaciones marinas del Castillo del Romeral. La investigación comenzó en agosto, después de que la empresa afectada denunciara los hurtos y los daños ocasionados en las redes de sus viveros.
Así robaban las lubinas
Las pesquisas del Equipo ROCA permitieron identificar un grupo organizado de tres personas que presuntamente utilizaba dos embarcaciones semirrígidas para acercarse a las jaulas marinas y capturar las lubinas de mayor tamaño.
El método consistía en que uno de los integrantes vigilaba desde la superficie mientras los otros dos se sumergían con fusiles de pesca submarina para capturar los ejemplares. Para ello, perforaban las redes de los viveros a casi dos metros de profundidad.
Una vez obtenido el pescado, los implicados lo transportaban por carretera para distribuirlo de forma clandestina en establecimientos de restauración de las zonas costeras del sur de la isla.
Retiran 40 kilos de pescado
El 22 de septiembre, la Guardia Civil coordinó una inspección técnico-sanitaria urgente junto al Servicio de Inspección Pesquera y las autoridades sanitarias del Gobierno de Canarias.
Las actuaciones permitieron retirar del mercado 40,2 kilos de lubinas robadas. Los ejemplares carecían de etiquetado, factura y documentación que acreditara su procedencia y trazabilidad.
La intervención también permitió descubrir una irregularidad de mayor gravedad en un establecimiento del municipio de Mogán, donde los agentes localizaron ejemplares de pejerrey de origen injustificado junto a las lubinas.
Detectan ciguatoxinas en Mogán
Dado que el pejerrey es una especie sometida a controles oficiales para detectar ciguatoxinas, se enviaron muestras biológicas al Instituto Universitario de Sanidad Animal (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Los análisis confirmaron la presencia de ciguatoxinas en las muestras examinadas, lo que llevó a abrir diligencias independientes por un presunto delito contra la salud pública contra la persona responsable del establecimiento.
La Guardia Civil advierte de que estas neurotoxinas no se destruyen mediante la cocción ni la congelación, por lo que el consumo de pescado contaminado supone un riesgo para la salud.
Cinco personas investigadas
La operación concluyó a mediados de octubre con cinco personas investigadas, ninguna de ellas detenida.
Tres están investigadas como presuntas autoras materiales del robo con fuerza en la piscifactoría. Las otras dos, responsables de establecimientos de restauración de las zonas de Puerto Rico y Playa de Mogán, están investigadas por supuestos delitos de receptación por adquirir el pescado de procedencia ilícita.
La persona responsable del local de Mogán también afronta las diligencias por el presunto delito contra la salud pública relacionado con la detección de ciguatoxinas.
Además, los indicios recopilados sobre un tercer establecimiento situado en San Agustín han sido trasladados a la autoridad judicial ante las sospechas documentadas de descargas de pescado sin la correspondiente documentación.
La Guardia Civil y el Gobierno de Canarias recuerdan que los productos pesqueros destinados al consumo deben cumplir los requisitos de identificación, etiquetado y trazabilidad. Estos controles permiten acreditar su procedencia y contribuyen a prevenir intoxicaciones alimentarias por biotoxinas marinas.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.