Una plataforma marina flotante para lanzar microsatélites: ¿El futuro de Canarias?

El Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial y la Plataforma Oceánica de Canarias han firmado un convenio para estudiar la viabilidad de una plataforma para el lanzamiento de pequeños satélites en las Islas

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Plataforma Oceánica de Canarias, que participa en el estudio de viabilidad del proyecto de una infraestructura para el lanzamiento de microsatélites y minisatélites. / Plocan
Plataforma Oceánica de Canarias, que participa en el estudio de viabilidad del proyecto de una infraestructura para el lanzamiento de microsatélites y minisatélites. / Plocan

¿Podría Canarias albergar una plataforma marina flotante para el lanzamiento de microsatélites y minisatélites? Esa es la pregunta que están intentando responder desde el Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN). Las instituciones han firmado un convenio para estudiar la viabilidad de una infraestructura que conecte a las Islas con el espacio. “Desde luego Canarias tiene una situación geográfica que es única dentro del continente europeo para poder ofrecer esta opción”, explica para Atlántico Hoy el presidente del CDTI, Javier Ponce

Por ahora, la actividad espacial europea se concentra a miles de kilómetros del continente. De hecho, ni siquiera está en Europa, sino en América. Kourou, en la Guayana Francesa, es el puerto espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA), un lugar idóneo al estar cerca del ecuador. Esta característica también se cumple en el archipiélago en comparación con el territorio europeo continental, lo que da cierto atractivo a las islas para el envío, no de los cohetes de la ESA, pero sí de microsatélites y minisatélites desde una infraestructura flotante que se desplazaría al océano Atlántico para los lanzamientos. 

¿Por qué Canarias?

“Esto puede suponer un cambio radical de las Islas Canarias desde el punto de vista económico. Una actividad recurrente de lanzamiento de este tipo podría conllevar una actividad económica singular”, opina Ponce. La importancia de esta infraestructura radica en los avances tanto públicos como privados que desde hace años se están desarrollando en el mundo aeroespacial, por lo que, aparte de la incorporación de mano de obra y la diversificación económica, esta actividad “proporcionaría una autonomía, si el sistema llegara a funcionar, de acceso al espacio al Estado español muy relevante y que sería una característica estratégica”, destaca el presidente del CDTI. 

El atractivo del archipiélago radica básicamente en su geografía. Ponce señala la cercanía al ecuador y que una vez se adentra en el océano no hay zonas habitadas utilizando trayectorias al Polo Sur. “El hecho de disponer de un espacio sin población ocupado por el océano da una oportunidad clara para hacerlo”, comenta. Y es que la situación insular para este proyecto no es ningún problema, más bien una ventaja, sobre todo al hablar de polución. “Los sistemas propulsivos actuales suponen contaminación y en Islas de un tamaño no muy grande no es conviene esta instalación. Pero una plataforma flotante que puede desplazarse a un número de millas lo suficientemente grande no tiene ese inconveniente”, destaca. 

Viabilidad de la plataforma

Por ahora nada es seguro, no hay plataforma en construcción ni microsatélites en lanzamiento. Lo que tanto el CDTI como Plocan comenzarán a estudiar es la viabilidad del proyecto, para lo que se tendrán en cuenta diferentes variables, como las ventajas e inconvenientes de una plataforma fondeada o flotante, la peligrosidad, los sistemas de abastecimiento, la disponibilidad futura de combustibles, la forma constructiva para los lanzadores, el ensamblaje de los lanzadores o el transporte, entre otros aspectos. 

Lo importante es saber si el mantenimiento es viable. “En este tipo de estructuras no es tan relevante el coste inicial de construirla sino el mantenimiento de la misma al cabo de un tiempo para garantizar un uso continuo de ellas”, destaca. Para ello también se deberán analizar dos aspectos fundamentales en las islas: la humedad y el salitre. “Los sistemas de lanzamiento de satélites son sistemas sofisticados donde pequeñas variaciones de presión, temperatura, humedad, etc, pueden alterar el funcionamiento del cohete, sobre todo en su etapa de ensamblaje”, informa. 

Para saber si finalmente se podrá construir este tipo de plataforma para el envío de microsatélites y minisatélites, habrá que esperar un año, tal y como informa Ponce. Después, “estableceríamos un procedimiento de planificación financiera y nos pondríamos en contacto con el Gobierno canario para poner en juego cómo abordar un proyecto de esta naturaleza en el conjunto de las administraciones”. Proyecto, que tal y como recoge el Boletín Oficial del Estado, que informa sobre el convenio, se financiaría en un 85 % con los Fondos Feder del Programa Operativo Plurirregional de España. 

Constelaciones de microsatélites 

Pero, ¿qué importancia tienen hoy en día los microsatélites y minisatélites? Los avances en las telecomunicaciones y el sector aeroespacial, entre otros, hacen imprescindible este tipo de elementos. Por ejemplo, hay empresas que planean constelaciones de microsatélites para la observación terrestre o mejorar la conexión a internet. Por lo que el mundo aeroespacial encuentra en estos proyectos un gran campo de desarrollo e innovación. 

Entre otras ventajas tienen menos masa, lo desarrollan equipos de personas menos numerosos, en su conjunto pueden abarcar diferentes órbitas y son más baratos. “Las expectativas de envío de microsatélites y minisatélites son elevadísimas para los próximos años y tenemos que ver si efectivamente la plataforma de lanzamiento es sostenible en el tiempo desde el punto de vista técnico y comercial”, comenta. Aunque, por ahora, explica que el interés es más administrativo que empresarial.