El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes, Poli Suárez, ha defendido este sábado que la enseñanza de 0 a 3 años debe consolidarse en Canarias como una política estable y permanente.
Suárez ha señalado que esta etapa “ya no es un proyecto puntual”, sino una realidad que está transformando el Archipiélago. Lo ha hecho durante la inauguración en Santa Cruz de Tenerife de una jornada sobre la implantación del primer ciclo de Educación Infantil en las islas.
Una etapa clave
Durante su intervención, el consejero afirmó que la educación de 0 a 3 años está ayudando a miles de familias y generando igualdad de oportunidades desde la primera infancia.
Suárez subrayó que educar en estas edades no consiste solo en enseñar, sino también en acoger, escuchar, proteger y ayudar a crecer. Por eso defendió la importancia de reflexionar sobre una etapa educativa que, según dijo, mejora el desarrollo de los niños y niñas y tiene un impacto directo en su futuro.
Más plazas y aulas
El consejero recordó que, cuando llegó al Gobierno en el curso 2022-2023, Canarias contaba únicamente con 34 aulas y 593 plazas de 0 a 3 años.
Actualmente, el Archipiélago dispone de 3.885 plazas y 239 aulas repartidas en más de 150 centros educativos. “No solo cumpliremos el hito marcado por el Ministerio —3.879 plazas—, sino que lo superaremos”, afirmó Suárez.
Conciliación para las familias
El responsable autonómico destacó también que esta etapa supone un apoyo importante para miles de familias canarias, especialmente para madres y padres que necesitan conciliar e incorporarse al mercado laboral.
En este sentido, defendió que la expansión de la educación de 0 a 3 años no solo tiene un impacto educativo, sino también social, al facilitar la conciliación y reducir desigualdades desde los primeros años de vida.
Más de 35 millones de inversión
Suárez explicó que este avance ha sido posible gracias a la financiación europea y al “esfuerzo económico enorme” del Gobierno de Canarias.
La inversión supera los 35 millones de euros y se ha destinado tanto a infraestructuras y equipamientos como al personal. El consejero agradeció la labor de los equipos educativos, al recordar que lo más importante ocurre en el día a día: cuando se acompaña a un niño que entra llorando por primera vez, cuando se detecta una dificultad de desarrollo de forma temprana o cuando una familia siente que deja a su hijo en buenas manos.