Todos los efectivos de la Guardia Civil destinados en Lanzarote a excepción de algunos del puesto de Tías tendrán que trabajar el próximo 13 de mayo, sí o sí, aunque les corresponda hacer uso de cualquiera de sus descansos reglamentarios estipulados. La razón es que el instituto armado está preparando un desfile en Teguise para conmemorar el 182º aniversario de la fundación de la Benemérita por el duque de Ahumada y ha suprimido todos los descansos de sus agentes para tal celebración.
Así se lo comunicaron a los agentes el pasado 14 de abril, en un comunicado al que ha tenido acceso Atlántico Hoy, que dice: "Ese día, ningún personal de las unidades de Lanzarote podrá disfrutar de cualquiera de las modalidades de descansos (DS, DF, DAS, DSJ), con la salvedad de los acogidos a régimen de turnos del Puesto Principal de Tías".
Esas siglas anotadas corresponden a "descanso semanal", es decir, el descanso al que todos los trabajadores tienen derecho tras finalizar su jornada semanal; "descanso por festivo", "descanso adicional singularizado" por excesos de jornadas; y DJS es un tipo de descanso que se da cuando los efectivos policiales han excedido el número máximo de horas el mes previo.
Todos trabajando
Ninguno de estos descansos podrán utilizarse, por parte de ningíun agente salvo algunos de Tías, el día del desfile. Esto se debe a que la Guardia Civil considera prioritario "comisionar a personal de las distintas unidades de Lanzarote para atender los stands de Medios, Acto Institucional y Desfile, que se desarrollarán con la colaboración del Excelentísimo Ayuntamiento de Teguise".
El día previo, 12 de mayo, también tendrá que acudir "todo el personal designado para el desfile" al ensayo general del acto.
Denuncia de AUGC
La decisión ha provocado la indignación de muchos agentes, y el sindicato AUGC ha emitido un comunicado denunciando que la decisión "no se trata de un incidente puntual", sino "de un patrón" que "perpetúa una lógica que trata a los guardias civiles no como profesionales con derechos, sino como recursos disponibles a voluntad del mando, intercambiables entre el servicio operativo y el lucimiento en actos protocolarios".
El comunicado añade que "los efectivos desplazados a los actos institucionales son efectivos que dejan de patrullar, de atender emergencias, de cubrir el territorio. Mientras la Administración proyecta una imagen de fortaleza y cohesión, la realidad cotidiana de los guardias civiles es otra: sobrecarga de servicio, plantillas al límite, dificultades insalvables de conciliación y una regulación de turnos que no garantiza el descanso efectivo que la ley reconoce".
AUGC remata con sus principales demandas: "La implantación real y efectiva de la jornada de 35 horas, la equiparación salarial plena con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado equiparables, el reconocimiento expreso de la profesión como de especial penosidad y riesgo, y una planificación de turnos que garantice descansos reales, no descansos sobre el papel que desaparecen ante la primera orden de servicio extraordinaria".