La Policía Nacional ha protagonizado la mayor intervención de cocaína en alta mar de su historia tras interceptar un buque mercante que transportaba 9.994 kilogramos de esta sustancia y que tuvo que ser trasladado hasta Canarias. El operativo, desarrollado en aguas del océano Atlántico, se saldó con la detención de los 13 tripulantes de la embarcación, que transportaba la droga oculta bajo un cargamento de sal desde Brasil con destino final a Europa, utilizando las rutas marítimas cercanas al Archipiélago.
La investigación, dirigida por la Fiscalía Especial Antidroga y el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, puso el foco en una red criminal de carácter multinacional. El abordaje fue ejecutado por el Grupo Especial de Operaciones (GEO), quienes localizaron el estupefaciente distribuido en 294 fardos. Durante el registro, los agentes también intervinieron un arma de fuego corta, y detuvieron a trece tripulantes, de nacionalidad india y serbia.
El subdelegado del Gobierno en la provincia, Jesús Javier Plata, ha dicho en rueda de prensa que se trata de “la mayor incautación de cocaína en la historia de Europa“.
Remolque de emergencia
"Esta operación, denominada 'Marea Blanca', supone la mayor aprehensión de cocaína en alta mar realizada por la Policía Nacional en toda su historia. Desde el año 1999, cuando se intervino el buque Tammsaare que transportaba 7.500 kilos de cocaína en su proa, no se ha realizado una operación en alta mar de estas dimensiones", destaca el cuerpo en un comunicado.
El desarrollo de la operación marítima estuvo marcado por la complejidad logística. Tras el asalto de las unidades de élite, el buque mercante quedó sin combustible, permaneciendo al pairo durante casi 12 horas en mitad del océano. Ante el riesgo que suponía para la navegación y la seguridad de la carga, fue necesaria la intervención de Salvamento Marítimo (SASEMAR).
Los equipos de rescate procedieron al remolcaje de la embarcación hasta el archipiélago canario, donde se completaron las diligencias policiales y el pesaje oficial de la droga. La ubicación estratégica de las islas resultó fundamental para asegurar el éxito del operativo una vez garantizada la seguridad de la nave intervenida.
Alianza policial contra el narcotráfico
El éxito de esta intervención ha sido posible gracias a un complejo entramado de cooperación policial internacional. En el dispositivo han colaborado organismos de primer nivel como la DEA estadounidense, la NCA británica y la Policía Federal de Brasil. Asimismo, se contó con el apoyo técnico del MAOC y autoridades de Francia y Portugal.
Esta acción conjunta demuestra la capacidad de respuesta frente a organizaciones criminales con alcance global. La desarticulación de esta ruta de exportación supone un daño estructural a las finanzas de las redes sudamericanas que utilizan el Atlántico como vía principal de suministro para el mercado europeo de estupefacientes.