Lejos de los grandes núcleos turísticos, las carreteras transitadas y las playas más concurridas de Canarias, existe un rincón donde el tiempo parece detenerse. Un lugar salvaje, rodeado de montañas volcánicas, donde el sonido del mar sustituye al del tráfico y donde la naturaleza sigue imponiendo sus propias reglas.
Ese refugio es la playa de Guguy, uno de los espacios más impresionantes y aislados de Gran Canaria. Un paraíso de arena negra y aguas cristalinas situado en el municipio de La Aldea de San Nicolás, que en los últimos años ha ganado notoriedad después de que el cantante canario Quevedo fuera en varias ocasiones en barco a uno de sus lugares favoritos para desconectar cuando regresa a las Islas.
Un paraíso escondido
La playa de Guguy se encuentra en el extremo occidental de Gran Canaria, dentro de uno de los paisajes más espectaculares y mejor conservados de la isla.
Rodeada por gigantescos acantilados de origen volcánico y alejada de cualquier núcleo urbano, se ha convertido en un símbolo de la naturaleza más salvaje del Archipiélago.
Su principal característica es precisamente su aislamiento. No existe ninguna carretera que llegue hasta la playa, por lo que únicamente puede accederse a pie o por mar.
Solo dos opciones para llegar
La forma más habitual de llegar a Guguy es a través de una ruta de senderismo que parte desde el pequeño caserío de Tasartico.
El recorrido tiene unos cinco kilómetros por trayecto y obliga a superar importantes desniveles entre barrancos, montañas y paisajes áridos donde apenas existe sombra.
Aunque la distancia no es excesiva, la caminata suele requerir unas dos horas y media de ida y una duración similar para el regreso, por lo que se considera una excursión de día completo.
Para quienes prefieran evitar el esfuerzo físico existe una segunda alternativa: acceder mediante embarcaciones que operan desde distintos puntos del sur y oeste de Gran Canaria, como Puerto de Mogán, Tasarte, La Aldea o Puerto Rico.
Arena negra y aguas cristalinas
El esfuerzo necesario para llegar tiene recompensa.
Guguy ofrece una extensa playa de arena negra volcánica que durante el verano adquiere una textura especialmente fina y agradable.
Las aguas suelen presentar una gran transparencia, lo que la convierte en un lugar ideal para disfrutar del baño o practicar snorkel.
Además, en los días más despejados es posible contemplar desde la orilla la silueta del Teide, creando una de las estampas más espectaculares que pueden encontrarse en Canarias.
Un paisaje único
La playa forma parte del espacio natural de Guguy, una de las zonas de mayor valor ecológico de Gran Canaria.
Durante el recorrido aparecen profundos barrancos, formaciones geológicas de colores cambiantes, cardones, tabaibas y numerosos elementos propios del paisaje volcánico canario.
La sensación de aislamiento es total. No existen restaurantes, comercios, socorristas ni servicios turísticos permanentes, algo que contribuye a conservar el carácter virgen del lugar.
Una excursión inolvidable
La ruta hasta Guguy está considerada por muchos senderistas como una de las excursiones más espectaculares de Gran Canaria.
Entre ida y vuelta se recorren unos once kilómetros, atravesando algunos de los paisajes más salvajes de la isla.
Por ello, quienes se animan a completar el camino suelen coincidir en una misma idea: llegar a Guguy requiere esfuerzo, pero la recompensa de contemplar este rincón intacto del Atlántico hace que cada paso merezca la pena.