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Sociedad

Los Reyes Magos buscan ayudantes

El Ayuntamiento de Güímar lleva años realizando la iniciativa ‘Apadrina una carta’ donde padrinos y madrinas de Tenerife se convierten en pajes para ayudar a sus majestades

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Los Reyes Magos (Melchor, Gaspar y Baltasar) de camino a repartir regalos / AH

¡Qué difícil tiene que ser recorrer el mundo entero entregando regalos! A veces los Reyes Magos necesitan un poco de ayuda porque hay tantos niños y niñas que les cuesta llegar a todas y cada una de las casas en una sola noche. Así que se ponen en contacto con padrinos y madrinas que deciden echarles una mano para que todo salga perfecto y cada pequeño tenga su regalo bajo el árbol de navidad. 

Es un momento muy importante porque Melchor, Gaspar y Baltasar confían en estas personas para hacer llegar sus regalos a los más pequeños de casa. El Ayuntamiento de Güímar, en Tenerife, es uno de los encargados de poner en contacto a sus majestades con sus ayudantes, los pajes reales. José Miguel Hernández, concejal de Servicios Sociales, explica cómo nació esta iniciativa: ‘Apadrina una carta’.

¡A trabajar!

Claudia lleva algunos años participando junto a sus compañeras de trabajo. “La Navidad y, sobre todo, los Reyes Magos siempre han sido muy importantes para mi”, confiesa. “La magia de este momento es algo que cualquier niño y niña debería vivir, independientemente de su situación económica, todos merecen tener sus regalos”. 

Esta ayudante de los tres reyes agradece este tipo de iniciativas porque “normalmente la gente dona juguetes, con toda la buena voluntad, pero sin saber realmente si esa es la muñeca que el niño quiere y el hecho de poder llevarle algo que hay en su carta… Es muy bonito”. 

Una carta

En Güímar hay 81 niños y niñas apadrinados, “unas 60 familias con niños de entre 0 y 12 años, aunque hay ocasiones en las que hacemos alguna excepción con algún niño un poco mayor”, expone el concejal. Desde el Ayuntamiento entienden que a partir de los 12 ya se va perdiendo la magia y esa ilusión por la noche de Reyes, “van teniendo conocimiento de la realidad”. Además, cada padrino tiene un límite de 30 euros, aunque “suelen hacer un gasto mayor”. 

Este año todos los niños de Güímar se levantarán con ilusión para correr hacia el árbol y abrir sus regalos. “Nos han sobrado padrinos porque ha habido gente que ha querido apadrinar y se ha quedado sin la posibilidad”. La solidaridad durante esta época del año y con aquellos que aún no han perdido la fe en la magia, “nos alegra mucho”, manifiesta Hernández. 

Los niños ilusionados con la llegada de los Reyes Magos a la capital de Gran Canaria / EFE - Ángel Medina G

Magia 

Al igual que estos pajes anónimos que reciben de manera aleatoria la carta para ayudar a los Reyes Magos, los padres de los pequeños también ayudan. Y es que, unos días antes de esta mágica noche, se acercan a la Casa de la Juventud del municipio y se llevan a casa los regalos que han traído Melchor, Gaspar y Baltasar para sus hijos.  

“Cada padrino recibe una carta al azar con los datos de cada niño”, explica el concejal de Servicios Sociales, “preferencias de lo que pide a los Reyes, la talla de ropa y la de calzado”. Las más de 60 familias que participan en Güímar están en situación de precariedad económica o en riesgo de exclusión social, “tratamos de que los padrinos combinen juegos con ropa porque les viene muy bien”, puntualiza Hernández. 

Pajes reales

Muchos de estos ayudantes llevan años trabajando para los Reyes Magos. “Cuando las familias se han anotado y demandado el servicio, contactamos con los padrinos por orden de registro y le asignamos a los niños”. En algunas ocasiones se han visto con alguna familia a la que se le ha pasado el plazo o no llegó a tiempo a la convocatoria, “si aún podemos, contactamos con algún padrino o madrina que haya quedado libre”, pero si estos no pueden no pasa nada porque los Reyes tienen colaboradores en todas partes. 

“Tenemos una relación muy estrecha con Cáritas, con Cruz Roja y con una asociación local, Espacio 3.16”, celebra Hernández. Estas también reciben donaciones “y lo dan a estas familias a las que se les ha pasado el plazo o, incluso, a aquellas con niños de 13 años que quedan fuera del límite, pero nos da apuro que se queden sin regalo”. ¿Qué se puede decir? Es, simplemente, la magia de la Navidad