Canarias se encuentra actualmente en niveles de riesgo muy alto y extremo por radiación ultravioleta, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología recogidos por la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud.
El riesgo es muy alto en todas las islas y llega a nivel extremo en Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria, salvo en algunos municipios concretos. En el caso de Lanzarote, Arrecife se mantiene en riesgo muy alto, mientras que en Gran Canaria también se sitúan en ese nivel La Aldea de San Nicolás, Agaete y Gáldar.
Protección durante todo el año
Salud Pública recuerda que protegerse del sol no es una medida exclusiva del verano. En Canarias, la exposición a la radiación ultravioleta debe tenerse en cuenta durante todo el año, incluso en días nublados o con brisa, cuando la sensación de calor puede ser menor.
Cuando el riesgo alcanza niveles muy altos o extremos, se recomienda usar a diario protección solar con factor SPF 50 o superior, permanecer en zonas de sombra durante las horas centrales del día, llevar sombreros de ala ancha, ropa que cubra brazos y piernas y gafas de sol homologadas.
El daño solar se acumula
Los técnicos de Salud Pública insisten en que el daño solar es acumulativo. La exposición excesiva y las quemaduras durante la infancia aumentan el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer de piel años o incluso décadas después.
También advierten de que los rayos solares atraviesan las nubes, por lo que un día cubierto no elimina el riesgo. Lo mismo ocurre cuando hay viento o brisa: puede parecer que el sol “quema menos”, pero la radiación sigue afectando a la piel y a los ojos.
La región con más radiación UV
Canarias es la comunidad autónoma con mayor nivel de radiación ultravioleta durante todo el año, según los datos de la AEMET. La radiación UV forma parte del espectro no visible de la luz solar y también puede proceder de fuentes artificiales, como las camas bronceadoras.
El Plan de Actuaciones Preventivas establece cinco niveles de riesgo: bajo, moderado, alto, muy alto y extremo. Cada semana, la Dirección General de Salud Pública publica un mapa del Archipiélago con el nivel de riesgo correspondiente.
Riesgos para la salud
La exposición excesiva a la radiación UV puede provocar quemaduras solares, daños en el ADN, reacciones en la piel e inmunodepresión. También puede aumentar el riesgo de cáncer de piel, incluido el melanoma, el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular.
Además, la radiación ultravioleta puede afectar a los ojos si no se usa protección adecuada, aumentando el riesgo de problemas como conjuntivitis o cataratas.
Quién debe extremar la precaución
Aunque la radiación afecta a toda la población, hay personas con mayor riesgo. Entre ellas se encuentran quienes pasan muchas horas al sol por trabajo o por ocio, quienes han sufrido quemaduras solares repetidas, las personas con piel, cabello u ojos claros y quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de piel.
También deben tener especial cuidado las personas mayores de 50 años y quienes toman determinados medicamentos o usan productos que pueden aumentar la sensibilidad de la piel o de los ojos al sol, como algunos antibióticos, anticonceptivos, cosméticos o tratamientos tópicos.
Qué hacer ante el riesgo actual
Ante los niveles actuales de riesgo muy alto y extremo, Salud Pública recomienda permanecer preferentemente en la sombra entre las 11.00 y las 17.00 horas, vestir ropa que cubra brazos y piernas y utilizar gorra o sombrero de ala ancha.
También recuerda que no se debe exponer nunca directamente al sol a menores de un año, ya que su piel es especialmente vulnerable y no pueden usar cremas fotoprotectoras. Para el resto de la población, la recomendación es aplicar crema solar de SPF 50 o superior, que proteja frente a rayos UVA y UVB, y revisar siempre su fecha de caducidad.
