Los médicos y facultativos del Servicio Canario de la Salud (SCS) iniciarán este viernes una huelga indefinida en todo el archipiélago tras no llegar a un acuerdo durante la reunión mantenida este jueves entre el comité de huelga y el director del SCS, Adasat Goya, en Tenerife.
Los convocantes, el Sindicato Médico Canario (CESM Canarias) y el Sindicato de Empleados Médicos de Canarias (SEMCA), consideran insuficiente la respuesta de la Consejería de Sanidad a sus reclamaciones sobre representación, jornadas y salarios.
Unos 8.000 profesionales de la sanidad pública canaria están llamados a secundar los paros. Después de la jornada del viernes, la siguiente está prevista para el próximo lunes y los sindicatos han anunciado un calendario que, por ahora, llega hasta el 26 de octubre.
Según recoge Canarias 7, la última comunicación escrita de la consejería que dirige Esther Monzón llegó este jueves a las 13:15 horas y no cambió la decisión. “No hay razones suficientes para posponer la huelga”, afirmó el presidente del Sindicato Médico Canario, Éric Álvarez.
Tres frentes sin cerrar
La primera reivindicación es un marco de negociación propio para los médicos, al margen de la mesa sectorial en la que se sientan con el resto de categorías sanitarias. Sanidad ha respondido que estudiará la viabilidad jurídica de la medida, pero no ha fijado ningún plazo. Los sindicatos consideran que la cuestión lleva demasiado tiempo encima de la mesa como para seguir sin una respuesta definida.
El segundo frente son las jornadas y los descansos. El SCS plantea un modelo organizativo que combinaría turnos y guardias, y los médicos temen que este sistema pueda empeorar la conciliación familiar. Por ello los sanitarios piden que se concrete cómo se organizarían las jornadas y qué garantías de descanso tendrían.
El tercero es el salarial. Según el Sindicato Médico, la consejería ha rechazado sus propuestas económicas. Los médicos ofrecieron repartir las subidas entre dos y cuatro ejercicios presupuestarios para que el Gobierno pudiera asumir el coste de forma gradual, pero tampoco esa fórmula ha recibido una respuesta satisfactoria.
Un conflicto que viene de lejos
CESM Canarias y SEMCA anunciaron la huelga indefinida el pasado 7 de octubre, con un comité de huelga único y argumentaron que Sanidad no había contestado a los 18 objetivos de un plan estratégico que le habían remitido. Ese mismo día se aplazó la movilización médica nacional hasta después de las elecciones generales. Una semana antes, UGT había firmado un preacuerdo con la consejería con el que daba por cerrado el conflicto.
Los sindicatos médicos hablan de casi un año y medio de movilizaciones y huelgas parciales. En este caso, la huelga que arranca este viernes es autonómica y no depende del conflicto estatal por el nuevo Estatuto Marco del personal sanitario.
En manos de la consejería
La Consejería de Sanidad calcula que cada jornada de huelga cuesta 6 millones de euros al sistema y a esta cifra le suman el aumento de las listas de espera por las consultas y cirugías canceladas. Los convocantes, por su parte, insisten en que “los médicos no hemos buscado esta situación”.
“Seguimos dispuestos a sentarnos para intentar desconvocar la segunda jornada, la tercera o la cuarta”, señaló Álvarez, quién ha dejado en manos de la consejería hasta dónde se alargará el conflicto.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
