Un brote de hepatitis A detectado en una escuela infantil de Gran Canaria ha puesto en marcha los protocolos de vigilancia epidemiológica del Servicio Canario de la Salud. La Consejería de Sanidad ha confirmado este jueves seis casos entre menores de edad, dos de los cuales han necesitado ingreso hospitalario, aunque todos evolucionan favorablemente.
El caso índice corresponde a un alumno del centro educativo. A partir de ese primer diagnóstico, la Dirección General de Salud Pública activó el protocolo de seguimiento que permitió localizar otros cinco casos relacionados con el entorno escolar.
Los menores afectados presentan una evolución positiva. Mientras dos de ellos permanecieron ingresados en el hospital, el resto continúa su recuperación bajo observación domiciliaria.
Activado el protocolo
El Servicio de Vigilancia Epidemiológica está realizando el estudio de contactos estrechos para determinar el alcance del brote y evitar nuevos contagios.
Además, la Dirección General de Salud Pública ha comunicado los casos a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE), dado que la hepatitis A es una enfermedad de declaración obligatoria en España.
Paralelamente, se han adoptado medidas preventivas en el centro educativo afectado, siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.
Vacunación de contactos
Entre las actuaciones desplegadas figura la vacunación del alumnado y de los trabajadores que no estuvieran previamente inmunizados frente a la enfermedad.
Desde Salud Pública recuerdan que la vacunación postexposición de los contactos susceptibles es una de las herramientas previstas para controlar los brotes de hepatitis A. Por este motivo, la Gerencia de Atención Primaria de Gran Canaria ya ha iniciado tanto la administración de vacunas como la realización de pruebas diagnósticas a las personas consideradas contacto estrecho.
Las autoridades sanitarias han precisado que el centro escolar no necesita adoptar medidas extraordinarias más allá del refuerzo de las pautas habituales de higiene.
Sanidad insiste en la importancia del lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente después de utilizar el baño y antes de las comidas.
Asimismo, recomienda extremar las medidas higiénicas durante el cambio de pañales, así como en la limpieza y desinfección de las superficies utilizadas para esta tarea y de los baños.
Estas medidas son especialmente relevantes en escuelas infantiles, donde la transmisión puede producirse con mayor facilidad debido al contacto estrecho entre los menores.
Qué es la hepatitis A
La hepatitis A es una enfermedad aguda del hígado causada por un virus que se transmite principalmente por vía fecal-oral, tanto mediante el contacto entre personas como a través del consumo de alimentos contaminados.
En la población infantil suele pasar desapercibida o presentar síntomas leves, mientras que en adultos puede provocar cuadros más evidentes. Entre los síntomas más habituales figuran náuseas, vómitos, fiebre, malestar general y dolor abdominal, a los que posteriormente pueden sumarse ictericia, picor, orina oscura y alteraciones en el color de las heces.
El periodo de máxima capacidad de contagio se sitúa entre las dos semanas previas a la aparición de la ictericia y la semana posterior al inicio de los síntomas.
Las autoridades sanitarias recomiendan que las personas diagnosticadas no acudan al trabajo ni a clase hasta que hayan transcurrido al menos siete días desde el inicio de la ictericia o de otros síntomas compatibles con la enfermedad.
Actualmente no existe un tratamiento antiviral específico para la hepatitis A. La atención médica se basa en medidas de soporte como el reposo, una correcta hidratación y una alimentación adecuada hasta la recuperación completa del paciente.
