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Lagarto Gigante de Tenerife. / Siegfried Troidl IMAGEN DE LA RED

Tenerife cuenta con tan solo un millar de lagartos gigantes

El Plan de Recuperación del Lagarto Gigante de Tenerife, elaborado por el Gobierno de Canarias, revela que en Tenerife apenas hay aproximadamente 1.200 ejemplares de lagarto gigante de Tenerife, una especie en peligro de extinción

El Plan de Recuperación del Lagarto Gigante de Tenerife, elaborado por el Gobierno de Canarias, revela que en Tenerife apenas hay aproximadamente 1.200 ejemplares de lagarto gigante de Tenerife, una especie en peligro de extinción. El objetivo de este plan es afianzar la población de reptiles, especialmente la situada en la zona de Guaza. La principal amenaza que han detectado para los lagartos gigantes es la presencia de gatos.

Actualmente, el plan cifra en unos 1.229 los ejemplares presentes en la isla. Estos se distribuyen en seis zonas críticas, cinco de ellas ubicadas en Teno y una sexta en Guaza. El rango de ejemplares en esta última área es de entre 467 y 764, cuando en 2005 se estimaba que existían entre 786 y 1.100 ejemplares. En el caso de Teno, se estima que hay 465 lagartos gigantes, cuya población se ha mantenido más estable desde el año 2000.

Distribución y evolución de la especie

Antes de la llegada humana a la isla, los lagartos gigantes se desplazaban por buena parte de la ínsula. El documento señala una primera disminución con la llegada de los primeros pobladores y una mayor caída tras la colonización europea, que se mantiene hoy en día. La introducción de mamíferos como conejos y ratas ha influido en la caída de los lagartos gigantes, pero especialmente los gatos “son la principal amenaza para la conservación de los lagartos gigantes en las islas”.

“Se ha constatado cómo las poblaciones más importantes de lagartos gigantes en el archipiélago se encuentran donde no llegan los felinos, en los andenes más inaccesibles de los acantilados, derrubios costeros o roques marinos”, señala el documento, que analiza la problemática desde los datos: “Se les considera responsables de las extinciones del 14% de los mamíferos, reptiles y aves a nivel mundial. Además, constituyen la principal amenaza para el 8% de los mamíferos, reptiles y aves catalogados como críticamente amenazados”.

Amenazas principales

De los análisis de los excrementos de gatos tanto en Teno como en Guaza se ha detectado la presencia de lagartos en la dieta de los felinos. Los investigadores han registrado, según el documento, que las poblaciones de lagartos han ido disminuyendo progresivamente en aquellas áreas que son más accesibles para los gatos. De hecho, un análisis realizado en Guaza “verificó un importante contingente de lagartos gigantes, incluso observando más individuos en los excrementos de gatos que con vida durante el censo realizado”.

Esto se da tanto en gatos cimarrones o asilvestrados, como en gatos vagabundos y en gatos domésticos con libre acceso al exterior. Pero no son los únicos: los roedores también han tenido efecto en la disminución de lagartos, especialmente por la ingesta de huevos y crías. Además, las cabras y los conejos compiten por la comida de los lagartos, lo que es otro ejemplo de cómo las especies introducidas afectan a esta especie.

Impacto humano y conservación

Por la parte humana, la captura de especies y el expansionismo de las actividades humanas hacia los espacios con presencia de los lagartos están disminuyendo su población. En Teno se observa especialmente esta situación, donde el aumento de excursiones y actividades de ocio en la zona puede presionar la distribución de los lagartos. “No debemos olvidar que el conjunto de características de estos enclaves (entre ellas el aislamiento) ha permitido la supervivencia del lagarto gigante de Tenerife, por lo que cualquier cambio en estos lugares podría tener consecuencias muy negativas sobre las poblaciones que albergan”, señala el texto.

El plan de recuperación del lagarto gigante de Tenerife se propone como objetivos primarios detener el declive de la población a través de la mitigación o eliminación de sus amenazas y crear “un stock genético de la población del macizo de Teno en semicautividad, a través de la translocación de individuos”, para disponer de una “importante reserva de ejemplares”.

Medidas del plan y financiación

También establece el desarrollo de estudios y análisis sobre la biología y la ecología del lagarto gigante, así como “otros aspectos socioeconómicos que puedan contribuir a una gestión eficaz de la especie y sus áreas de distribución”. Además, se plantea impulsar la divulgación de los conocimientos sobre la especie “con la finalidad de favorecer una actitud positiva ante su estado de conservación y las medidas necesarias para su protección y supervivencia”.

El plan, aprobado recientemente por el Gobierno de Canarias, desarrolla cada uno de estos objetivos con acciones más concretas catalogadas según la urgencia. Se ejecutará en diferentes fases, con una primera de cinco años de duración. En total, se prevé una inversión de 1.703.022 euros para desarrollar todas las acciones.