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Sociedad

El TSJC paraliza el derribo de 35 viviendas en Puerto del Rosario por la Ley de Costas

Se ha decidido continuar con la paralización del derribo porque en los próximos meses habrá sentencia que resuelva el asunto y una demolición actual supondría uno perjuicios irreparables si al final esta es favorable a los vecinos

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Los Molinos, Puerto del Rosario / CABILDO DE FUERTEVENTURA

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha decidido mantener la paralización de la demolición de las viviendas en el poblado de Los Molinos, en Puerto del Rosario (Fuerteventura) que estaban afectadas por la Ley de Costas. En los próximos meses habrá una sentencia que resolverá el asunto y, por ello, se ha decidido paralizar cautelarmente la demolición “al entender la Justicia que los perjuicios serían de imposible reparación” en caso de que la misma sea favorable a los propietarios. Esta medida afecta a un vecindario de unas 35 viviendas

Ya hoy el director general de Costas y Gestión del Espacio Marítimo canario, Antonio Acosta, se reunió con la presidenta y el vicepresidente del Cabildo de Fuerteventura, Lola García y Blas Acosta, respectivamente, el alcalde de Puerto del Rosario, David de Vera, y la alcaldesa de Tuineje, Candelaria Umpiérrez, las localidades de Los Molinos y Tarajalejo para conocer de cerca la realidad de estos núcleos afectados por esta Ley de Costas.

Evitar derribos

El objetivo de dicha reunión era aunar “esfuerzos para proteger del derribo unas casas amenazadas por una Ley de Costas que no tienen en cuenta la realidad de Canarias, con rincones que merecen un trato distinto por el arraigo que tienen zonas como Los Molinos”, expuso el director general. 

Por su parte, la presidenta del Cabildo de Fuerteventura ha afirmado que “las administraciones debemos unirnos e ir en la misma línea para defender enclaves que se ven afectados por la Ley de Costas. Es clave que el máximo responsable de Costas en Canarias se persone para conocer de primera mano la importancia de mantener intactos estos simbólicos rincones majoreros y comprobar el por qué no se pueden eliminar”.