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Ponencia telemática de María José Cortés Itarte, exdirectora del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra / ATLÁNTICO HOY

Tutorías online para mejorar en matemáticas: el modelo educativo que Navarra presenta en Canarias

La exresponsable de Educación de Navarra muestra en la jornada 'PISAr a fondo' una experiencia con 1.344 estudiantes vulnerables que mejoró sus notas y redujo la ansiedad ante las matemáticas

Ocho semanas de clases de refuerzo por internet pueden marcar la diferencia para estudiantes que tienen dificultades con las matemáticas. Así lo demuestra una experiencia desarrollada en Navarra con 1.344 alumnos de entornos vulnerables, que consiguió mejorar sus resultados académicos, aumentar su confianza y reducir la ansiedad ante esta asignatura.

El proyecto ha sido presentado este lunes en la jornada PISAr a fondo: de los datos a la acción por María José Cortés Itarte, exdirectora del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra.

La iniciativa nació tras la pandemia, ante la necesidad de recuperar aprendizajes y mejorar la motivación del alumnado, especialmente entre quienes partían de situaciones más desfavorecidas.

Ocho semanas de refuerzo

El programa, denominado Mentorías, se desarrolló en dos fases durante los cursos 2022-2023 y 2023-2024, con estudiantes de quinto y sexto de Primaria y primero y segundo de ESO. Participaron 46 centros educativos públicos y el 66 % del alumnado estaba identificado con necesidades específicas de apoyo educativo.

La fórmula consistió en dos clases semanales de una hora y media durante ocho semanas, impartidas por docentes a través de internet y fuera del horario escolar. Los estudiantes trabajaban en grupos de dos o tres personas y el profesorado encargado del refuerzo mantenía reuniones semanales de coordinación con los centros para adaptar las sesiones a sus necesidades.

Mejores sultados 

Los resultados fueron positivos. Según la evaluación del Ministerio de Inclusión, las calificaciones en las pruebas estandarizadas de matemáticas mejoraron un 13,3 % en uno de los grupos que recibió tutorías de dos alumnos, mientras que la mejora alcanzó el 8,3 % en uno de los grupos de tres.

En ambos casos, los resultados se compararon con estudiantes que no recibieron el refuerzo. Las notas escolares finales también aumentaron entre un 6,4 % y un 11,7 %, dependiendo de la modalidad y la fase del programa.

Menos ansiedad

Pero los beneficios no se limitaron a las calificaciones. Cortés destacó durante su intervención cómo estas tutorías ayudaron a estudiantes que inicialmente mostraban elevados niveles de ansiedad y dificultades para afrontar las matemáticas.

La confianza del alumnado en sus capacidades matemáticas aumentó un 11 % y el estrés ante la asignatura se redujo un 7,6 % en la primera fase.

El compromiso del profesorado

Además, Cortés puso el acento en la implicación de los profesionales. Durante su intervención destacó, por encima de la preparación específica, "su propia disposición hacia el alumnado, su propio compromiso". También señaló la importancia de la coordinación entre los docentes encargados de las tutorías y el profesorado habitual de los centros.

Otra de las conclusiones más llamativas fue que no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre las tutorías de dos y tres alumnos, lo que abre la posibilidad de atender a más estudiantes sin perjudicar los resultados.

También se probó una formación socioemocional adicional para los docentes, que mejoró el interés del alumnado por la asignatura, aunque no produjo mejoras adicionales significativas en su rendimiento académico.

El papel de las familias

La experiencia también dejó al descubierto algunos obstáculos. La asistencia y la implicación de las familias fueron aspectos importantes para el desarrollo del programa.

Aunque todas habían aceptado participar, el grado de compromiso y la respuesta del alumnado fueron desiguales, lo que evidencia las dificultades de mantener este tipo de iniciativas fuera del horario escolar.

Un ejemplo para Canarias

El proyecto navarro se ha presentado en Canarias como una experiencia práctica para afrontar las dificultades educativas que reflejan evaluaciones como PISA. Su principal aportación es que un refuerzo breve, personalizado y dirigido al alumnado que más lo necesita puede conseguir mejoras medibles. Una forma de pasar del diagnóstico de los problemas a intervenciones cuya eficacia pueda comprobarse.

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