La visita del papa a Canarias pondrá el foco en una de las realidades que más ha marcado al Archipiélago en los últimos años: la migración. Dentro de su agenda en las Islas, el Pontífice visitará el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, uno de los puntos que más llegadas de pateras y cayucos ha registrado, y el centro de Las Raíces, en Tenerife.
Para entidades como Accem, CEAR y Fundación Cruz Blanca, que trabajan directamente en la atención a personas migrantes en Canarias, esta visita supone una oportunidad para volver a situar esta realidad en el centro del debate público, después de años de emergencia migratoria en los que la situación, en ocasiones, ha llegado a normalizarse socialmente.
"Contra los discursos de odio"
Desde Accem, ONG que gestiona el centro de Las Raíces, valoran de forma positiva que el Papa centre parte de su visita en la migración. Recuerdan que, además de jefe de Estado y líder religioso, es “un referente moral para millones de personas”, por lo que consideran relevante que hable de quienes se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad.
La entidad entiende que este gesto puede servir para ir “contra los discursos de odio” y contra aquellos mensajes que estigmatizan a las personas migrantes.
Responsabilidad compartida
Además, Accem subraya que el papa no está lanzando este mensaje solo a España o a la Unión Europea. La entidad cree que está hablando “a todo el mundo” y enviando “un mensaje muy potente” también a otros países que están “tanteando, jugueteando o incluso empezando a aplicar medidas muy restrictivas con la inmigración”.
En ese sentido, la entidad interpreta sus palabras como una llamada a recordar que “todos tenemos una responsabilidad compartida con este tema”.
Más recursos y coordinación
En cuanto al papel de las administraciones, Accem evita entrar en una valoración política directa, aunque reconoce que la emergencia migratoria de los últimos años ha exigido una coordinación constante entre las ONG y las instituciones públicas.
La entidad sostiene que, entre 2023 y 2025, se ha producido una respuesta coordinada ante la llegada de decenas de miles de personas. Aun así, admite que siempre pueden destinarse más recursos a la atención migratoria.
"Los derechos no se negocian"
Juan Carlos Lorenzo, coordinador territorial de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Canarias, considera que la visita del Papa León XIV a las Islas supone “un hito significativo” y espera que sirva para constatar de forma clara la defensa de los derechos, la concordia, la paz, el respeto y la dignidad que merecen todas las personas, “independientemente de su origen”.
Para Lorenzo, el hecho de que el Pontífice centre buena parte de su agenda en las migraciones es también “un aviso a navegantes”. “Los derechos no se negocian, los derechos se protegen, se defienden y se ejercen”, subraya el coordinador territorial de CEAR en Canarias.
En este sentido, CEAR confía en que la visita no se quede únicamente en un gesto simbólico, sino que tenga una trascendencia mayor. Lorenzo defiende que puede servir como un elemento “favorecedor de políticas públicas transformadoras” en materia migratoria, en las que la integración, la convivencia y la madurez de una sociedad “queden por encima de todo”.
Visbilizar al mundo
Desde Fundación Cruz Blanca, el Hermano Jahir también valora de manera positiva que la visita de León XIV ponga el foco en la realidad migratoria de Canarias. La Fundación tiene previsto asistir al acto de Arguineguín con 250 usuarias de los centros de acompañamiento y acogida que gestionan.
Se trata de “una oportunidad para visibilizar ante el resto de España y de Europa la situación que afrontan miles de personas migrantes”, así como el esfuerzo de administraciones, entidades sociales y ciudadanía para ofrecer una acogida digna y humana.
"Mayor sensibilización social"
El portavoz de la Fundación considera que esta visita puede contribuir a generar “una mayor sensibilización social” y abrir una reflexión sobre la necesidad de respuestas coordinadas, solidarias y respetuosas con la dignidad de las personas.
Para Cruz Blanca, el paso del Papa por las Islas no es solo una imagen, sino una presencia que ayuda a “reconocer y escuchar", además de "animar a aquellas personas, que no conocen la situación, a acercarse y que así podamos seguir trabajando en conjunto, porque juntos somos más".
Canarias como puerta
En este sentido, el Hermano Jahir destaca el papel que ha desempeñado la sociedad canaria en la acogida de personas migrantes. Según señala, Canarias ha sido “casa” y “familia” para muchas personas que han llegado en patera o cayuco. Aunque recuerda que el acompañamiento no termina en las Islas.
“Muchas personas a veces pasan a la Península, y el trabajo no continúa aquí en Canarias, el trabajo empieza en Canarias”, apunta. En este sentido, defiende que la respuesta migratoria debe seguir construyéndose en red, con la colaboración de instituciones, entidades sociales y ciudadanía.
Para las organizaciones, la visita del Papa puede ser una oportunidad para que Canarias vuelva a mirar de frente una realidad que no ha dejado de estar presente en sus muelles, centros de acogida y barrios.
