La histórica visita del Papa a Canarias congregó a decenas de miles de personas en las calles de Gran Canaria y Tenerife, pero también ha dejado una consecuencia sanitaria inesperada. Los dermatólogos han detectado un aumento de consultas relacionadas con los efectos de la exposición prolongada al sol durante los actos multitudinarios celebrados al aire libre.
El Colegio Oficial de Médicos de Santa Cruz de Tenerife ha advertido de un incremento de los casos de quemaduras solares, así como del empeoramiento de enfermedades fotosensibles y otras patologías cutáneas inflamatorias tras los eventos organizados con motivo de la visita papal.
Quemaduras en zonas olvidadas
La dermatóloga Marina Rodríguez Martín explica que muchos asistentes permanecieron durante horas bajo el sol, especialmente en las franjas de máxima radiación ultravioleta, confiando únicamente en el uso de crema solar.
Según la especialista, una de las principales equivocaciones es pensar que el fotoprotector por sí solo evita cualquier daño en la piel durante exposiciones prolongadas, algo que no ocurre cuando se acumulan muchas horas al aire libre.
Los profesionales han detectado quemaduras especialmente en zonas que suelen quedar insuficientemente protegidas, como la nuca, el cuello, las orejas, el dorso de los pies, los antebrazos o el cuero cabelludo en personas con menor densidad capilar.
Aumentan los brotes
Además de las quemaduras, los dermatólogos han observado un aumento de brotes en pacientes con enfermedades especialmente sensibles a la radiación ultravioleta.
Entre las patologías afectadas figuran la rosácea, el lupus cutáneo y sistémico, la erupción polimorfa lumínica —conocida popularmente como alergia al sol— y otras dermatosis fotosensibles preexistentes.
Los especialistas recuerdan que la radiación ultravioleta puede actuar como desencadenante de procesos inflamatorios e inmunológicos capaces de agravar enfermedades que hasta entonces permanecían controladas.
Canarias, bajo alta radiación
Los expertos recuerdan que Canarias registra algunos de los índices de radiación ultravioleta más elevados de Europa debido a factores como la latitud, la elevada insolación anual y la reflexión de la luz sobre superficies como el mar o el pavimento.
Por ello, advierten de que incluso utilizando protector solar pueden producirse quemaduras cuando la exposición es intensa y se prolonga durante varias horas, especialmente en verano.
Desde el Colegio de Médicos insisten en que la fotoprotección debe entenderse como una estrategia completa que combine el uso de protector solar SPF 50+, su reaplicación frecuente, sombreros de ala ancha, ropa adecuada, gafas homologadas y la búsqueda constante de zonas de sombra.
Consejos para futuros eventos
Ante la celebración de nuevos actos multitudinarios durante los próximos meses, los dermatólogos recomiendan evitar exposiciones prolongadas entre las 12:00 y las 17:00 horas, realizar descansos periódicos bajo sombra y mantener una correcta hidratación.
Asimismo, aconsejan prestar especial atención a la protección de la nuca, las orejas, los pies y los antebrazos, así como normalizar el uso de sombrillas en eventos al aire libre, una medida que consideran tan útil como habitual resulta ya en las playas.
Los especialistas recuerdan que la exposición excesiva al sol no solo provoca quemaduras inmediatas, sino que también acelera el envejecimiento de la piel, favorece la inmunosupresión cutánea y aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel a largo plazo.