Un hombre acusado de abusar de una menor, vecina suya, cuando tenía 13 años, ha aceptado este lunes en un juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife una pena de dos años de prisión, cuya entrada en la cárcel queda suspendida con la condición de que no vuelva a delinquir durante tres años.
La víctima renunció a exigir la responsabilidad civil que la Fiscalía había cuantificado en 1.000 euros.
Los hechos tuvieron lugar en la localidad de El Fraile, en el municipio de Arona, en el año 2019, cuando el procesado pidió a la niña que le acompañara a la azotea del edificio en el que vivían, en donde abusó de ella mientras ella le pedía que parara.
La denuncia no fue presentada hasta dos años más tarde por la madre, cuando tuvo conocimiento de lo ocurrido, al constatar que la joven presentaba problemas agravados por su condición de persona con trastorno del espectro autista, hasta el punto de que llegó a intentar quitarse la vida.
Como penas accesorias, se establece que el condenado permanecerá en libertad vigilada durante cinco años a partir de la finalización de la condena.
Asimismo, no podrá acercarse ni comunicarse con la joven durante el mismo periodo y, durante tres años, estará inhabilitado para trabajar con menores.
Inicialmente, la Fiscalía solicitaba tres años y once meses de prisión, pena que aceptó rebajar, aunque el magistrado justificó la ampliación de las medidas accesorias por la especial gravedad de los hechos.
