La presentación del Plan Director del Estadio Heliodoro Rodríguez López hace una semana por parte del Cabildo de Tenerife ha iniciado la cuenta atrás para una de las grandes decisiones que se deberán tomar al respecto de esta infraestructura. Actualmente el estadio va a encarar más de una década de obras para su necesaria actualización, pero a medida que avancen las obras será necesario encarar el debate sobre construir un nuevo estadio o ampliar el actual para que pueda acoger a más de 25.000 personas.
En dos semanas, el plan director se llevará al Consejo de Gobierno para su aprobación, después de haber sido mostrado ya a los grupos políticos y de su presentación oficial. Hay obras que ya se han iniciado y la intención es que hasta 2035 se estén llevando a cabo actuaciones de actualización de la infraestructura en sí para tener un estadio "del siglo XXI".
Una hoja de ruta
La consejera delegada de Deportes del Cabildo de Tenerife, Yolanda Moliné, explica que el documento es una hoja de ruta estratégica y no un proyecto de reforma en sí mismo. Su objetivo es priorizar las inversiones, ya que, según indica, cuando el actual grupo de gobierno llegó al Cabildo de Tenerife "no había un proyecto".
Por ahora, el plan recoge las actuaciones concretas previstas hasta 2035. A partir de esa fecha, considera que será necesario abrir un debate sobre el futuro de la infraestructura. "Tenemos que ser conscientes de dónde está ubicado el Heliodoro", señala en referencia a las limitaciones físicas que existen para acometer una reforma que suponga una ampliación significativa del aforo, debido a la falta de espacio.
Dos alternativas para el futuro
La responsable insular explica que las obras contempladas actualmente corresponden a las fases uno y dos del plan, que ya "son ejecutables". De esta forma, las actuaciones previstas hasta 2030 están definidas y planificadas.
A partir de ahí, se abre el debate sobre la posibilidad de contar con un gran estadio. Sobre la mesa existen dos alternativas: ampliar la instalación actual o construir una nueva desde cero.
Cambios urbanísticos en la capital
En el caso de optar por la modernización del estadio actual, sería necesario soterrar la avenida de San Sebastián, una actuación que supondría un cambio relevante en la movilidad de Santa Cruz de Tenerife. Además, la fase cuatro del plan contempla la peatonalización del entorno del estadio, una medida que requerirá acuerdos con el Ayuntamiento capitalino.
"Urbanísticamente hay que hacer acciones", afirma Moliné. En este sentido, señala que el Cabildo deberá reunirse con el consistorio para analizar la planificación necesaria, especialmente porque el municipio no dispone de un planeamiento actualizado. "Para quedarse ahí tiene que generarse un cambio en la ciudad", añade.
La opción de un nuevo emplazamiento
La otra alternativa pasa por trasladar el Heliodoro a otra ubicación. No obstante, advierte de que esta opción requeriría muchos años de desarrollo si se planteara, como se ha mencionado en ocasiones, en los terrenos de la antigua refinería. A futuro, considera que la clave será que "surja un suelo" adecuado, momento en el que habrá que estudiar los costes de cada alternativa para tomar una decisión.
La previsión es que en los próximos meses se celebren reuniones con el Ayuntamiento para abordar tanto la disponibilidad de suelo como la planificación urbanística. Mientras tanto, insiste en que "nos debemos ahora al único estadio que hay, que hay que reformarlo".
Las actuaciones más urgentes
Entre las actuaciones más urgentes figura la reforma de los vestuarios, que actualmente no cumplen los estándares exigidos por LaLiga. En estos momentos, el Servicio de Deportes revisa los proyectos elaborados por Gestur con el objetivo de licitar posteriormente las obras.
El Plan Director del Estadio Heliodoro Rodríguez López contempla una inversión total de 33 millones de euros hasta 2040. En la primera fase ya se están ejecutando actuaciones como la renovación de los asientos, la construcción de nuevas escaleras de evacuación, trabajos de refuerzo del hormigón estructural, mejoras en la red de fontanería y la reforma de la marquesina.
La segunda fase prevé intervenir en la "piel" del estadio mediante la actualización de su imagen exterior a través de una malla de alta resistencia y completamente transpirable que rodeará la infraestructura y permitirá incorporar tecnologías multimedia en su superficie. La tercera fase se centrará en el terreno de juego y la cuarta en la transformación del entorno del estadio.
