En Las Rosas —uno de los núcleos de Chimiche, situado a apenas 50 metros de la cantera de Las Cármenes, origen de las quejas vecinales— casi nadie es inquilino: "Todos los que vivimos aquí somos propietarios. Aquí no hay ni alquilino ni nada", cuenta Montse Gómez, presidenta de la Asociación de Vecinos Vechisur a Atlántico Hoy.
Son casas levantadas, dice, con "tanto sacrificio", y hoy amanecen cubiertas de un polvo blanco y marrón que lo tiñe todo. "No se puede tender la ropa. Aquí casi siempre hay viento, y por muy poquito que haya, el polvito es tan finito que sale todo", describe. Su conclusión es tajante: "Vida normal no se puede hacer".
Contra esa situación, vecinos y familias de Chimiche han convocado una reunión y concentración informativa para el próximo sábado 5 de septiembre, de 18:00 a 21:00 horas, en la Plaza de la Cultura de San Isidro. Por primera vez, junto a la asociación vecinal que lleva meses en pie de guerra, se suma el AMPA del colegio del pueblo, el CEIP Virgen del Pilar.
"La preocupación por la situación de la cantera de Las Cármenes – Chimiche nos afecta a todos, especialmente cuando hablamos de nuestro entorno, nuestras viviendas y el bienestar de nuestros niños y niñas", señala el comunicado firmado por el AMPA Chimisur.
"Como si explotara un volcán"
"Es como si explotara un volcán, o trabajaras en las minas. Es un polvillo muy finito, cristalino, y eso lo respiras", explica Gómez sobre lo que respiran cada día los vecinos de esta localidad al sur de Tenerife, una situación que también le han trasladado los expertos a los que ha preguntado sobre los peligros a la salud.
No es un peligro inmediato, matiza, sino acumulativo: "No es que te vayas a morir en el momento, no. Pero si tú estás todo el día respirando eso, es lo que estamos haciendo nosotros. Lo vivimos aquí y eso está en el aire".
Uno de los casos que más repite la presidente vecinal es el que puede vivir un niño alérgico del pueblo. "Normalmente tienen tres meses al año de alergia, un poco en primavera. Pues yo he hablado con los padres y ahora lo tienen todo el año", denuncia.
Begoña Correa, presidenta del AMPA Chimisur, confirma el mismo patrón entre el alumnado del colegio a Atlántico Hoy: "Ahora son niños que están en tratamiento y que lo están pasando mal todo el curso escolar, porque el aire no es limpio". Y resume así la defensa que hacen tanto empresa como ayuntamiento de que todo está en regla: "El alcohol es legal, pero no es saludable. Es exactamente lo mismo".
Para dimensionar el problema, Gómez pone un ejemplo: un niño que empezara ahora con tres años pasaría una década entera en el colegio del pueblo, mientras la concesión actual de la cantera es de 30 años. "Imagínate la salud que nosotros vamos a tener. Sabemos que nos vamos a morir", advierte.
Una respuesta vacía
Gómez lleva meses al frente de la protesta. Todo empezó, cuenta, con una recogida de firmas después de que ni el alcalde, ni la concejala de Urbanismo, ni el concejal de Patrimonio respondieran a su petición de reunión. "Acudimos a la oposición, que son los que pueden llevar las firmas a pleno", explica. Allí, tras "un rifirrafe entre unos y otros", se aprobó hacer un seguimiento a las jableras y realizar análisis del polvo que emiten.
Un mes más tarde, el propio ayuntamiento convocó a los vecinos a una reunión, pero, según cuenta Gómez, "no vinieron solos, vinieron acompañados de la empresa". "Sinceramente, los vecinos nos quedamos un poco alucinando, porque quien nos tiene que defender es el ayuntamiento", lamenta.
Según su relato, el consistorio municipal se limitó a trasladar que la empresa "riega" y "moja" para evitar la polvareda, aunque matiza que ese riego solo afecta al camino por el que pasan los camiones, no a la extracción en sí: "Eso está suelto, es una máquina que está cargando un camión, y eso no se moja".
Un año sin ningún cambio
Los vecinos aseguran no haber visto resultados de ningún tipo de control: "Aquí no hemos visto a nadie. Supuestamente viene la policía, pero no pasa nada", denuncia Gómez.
Según afirma la representante, los vecinos pidieron un informe oficial con el detalle de esas visitas a las jableras, y aunque la administración tiene un mes de plazo para entregarlo, más de un año después de aprobarse en el pleno todavía no lo han recibido: "No nos han llamado, ni han dicho, ni sabemos nada de nada".
Su balance sobre la actuación de las instituciones canarias es demoledor: "No sé lo que piensa el Gobierno de Canarias, de verdad. Están destrozando todo lo que encuentran por delante, no les importa ni la gente, ni los vecinos ni nada".
Preocupación entre las familias
En esta nueva convocatoria, el AMPA Chimisur, cuya junta directiva se renovó por completo el pasado mes de junio, se une a la protesta. El día de dicha renovación, el consistorio municipal y la empresa encargada de la cantera se habrían reunido para estudiar la situación, según recuerda la presidenta del AMPA, Begoña Correa.
"Nosotros como AMPA acabamos de llegar. De todas maneras, somos los principales afectados, porque los niños del colegio son diez meses los que están allí en el centro", explica.
No es la primera vez que el AMPA se moviliza por las condiciones del colegio. El pasado septiembre, recuerda Correa, "hubo una ola de calor, en las aulas era insoportable", y el centro tuvo que ir turnando a los niños hacia el comedor, "que es donde único tienen aire acondicionado".
"Desde el AMPA compramos ventiladores, que es solo un parche", cuenta. Aquel día decidió no llevar a sus propios hijos a clase: "Yo no puedo mandar a mis hijos a clase para que les den un golpe de calor por intentar estudiar".
La información sobre la gravedad de la cantera no les llegó hasta mayo, y desde entonces la preocupación no ha dejado de crecer: varias familias han dado de baja a sus hijos en el centro, "cinco, seis niños o más", sin que Correa sepa precisar la cifra exacta. Cita el caso de una madre que ni siquiera había comprado el uniforme de su hija, que empieza este curso con tres años, "porque no estaba segura de enviarla al colegio".
Correa admite no saber qué responderle: "Yo como madre, ¿qué le digo? Y como presidenta del AMPA, ¿qué le digo?". Son solo cinco madres en la junta, resume, "y no sabemos a quién acudir".
"Solo queremos vivir tranquilos"
La fecha de la nueva convocatoria no es casual: se ha fijado justo antes de que arranque el curso escolar, "para que alguna institución nos dé alguna respuesta", explica Gómez. Según detalla, tres administraciones implicadas —Educación, Sanidad e Industria—, sin que esta última les haya dado aún la cita que llevan tiempo pidiendo.
Mientras los informes de Medio Ambiente "aconsejan, y mucho, que no se haga la extracción de aire" y Sanidad no ha entregado ninguno sobre el impacto en la población, las asociaciones han encargado sus propias analíticas privadas, cuyos resultados, confirma Correa, se conocerán el mismo día 5.
Ninguna de las dos representantes reclama nada extraordinario. Lo resume Gómez, con la voz de quien lleva meses librando esta batalla: "Nosotros no queremos ni problemas ni nada, lo único que queremos es vivir tranquilos. Y que nuestro colegio no se cierre, porque es lo que tenemos".
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
